Diego Armando Maradona
29 Junio 2010
Por Carlos Malbrán
PARA EL CASO DE QUE NO GANEMOS ESTE CAMPEONATO DEL MUNDO
QUERIDO DIEGO, “PELUSA”, “PIBE DE ORO”, “DIEZ”, “DIOS”, “GORDO”:
Quiero hacer memoria, para que no se te olvide a vos, ni a ninguno de los argentinos.
Eras un pibe de la villa miseria de Fiorito. Uno de esos asentamientos informales, insalubres y laberínticos, de viviendas precarias en las que se hacinan los desplazados. Síntoma brutal de la marginación y la pobreza, del que los políticos prefieren no hablar porque es poner en duda toda la estructura legal del sistema.
Jugabas porque el fútbol es la expansión de los humildes, un acto atemporal que los saca de las desdichas cotidianas. La vida te había negado casi todo, y vos, como miles de chicos argentinos, con tus zapatos rotos, te desquitabas a patadas.
En 1973 alguien te dijo:
- Che pibe, vamos a armar un equipo para jugar en el “Torneo Evita”, ¿Entrás?
Con tus piernas flacas y tu rostro de “negrito”, te convertiste en la pesadilla del torneo, nadie quería enfrentarte. “Los Cebollitas”, (así se llamaban), se llevaron la copa y al año siguiente ganaron el Campeonato de la 8ª División. El conjunto se mantuvo invicto 136 partidos y gracias a que “Los Cebollitas” se convirtieron en una sensación, conociste Perú y Uruguay, donde los invitaron a jugar. No tenías 12 años y ya eras campeón.
A alguien se le ocurrió hacerte debutar en las inferiores del Club Argentino Juniors. Resultó fácil, fue el primer acto ilícito de tu vida: te cambiaron el nombre y mintieron la edad, agregándote dos años para que te aceptaran. Algo completamente inútil porque tu brillo era tal que cuando te vieron jugar, todos preguntaban: ¿Quién ese pibe? ¿De dónde salió ese prodigio?
Entonces decidieron que era mejor ponerte en el entretiempo de los partidos de la Primera División para que entretuvieras a la hinchada haciendo malabares con la pelota. Naciste mago. Siempre la pelota ha hecho todo lo que querés, ¿O será al revés?
Llegaste a la villa eufórico:
- ¡Mamá, me pagaron!
Doña Dalma te dio un beso y tu padre Diego te regaló una sonrisa y una palmada afectuosa. Hasta hay un viejo comercial de Coca Cola, donde se ve a aquel muchachito haciendo maravillas.
La primera vez que figuraste en los diarios, (esos que cada vez que pueden, intentan destruirte por tus ideas), tenías diez años. El Clarín decía: “Había un pibe con porte y clase de ‘crack’…”. Este periodista no sabía que aún faltaban por llenar muchas páginas hablando del “Pibe de Fiorito”. Porque en dos años ascendiste ocho divisiones en Argentinos Juniors, de novena a primera, y comenzaste a dibujar tu historia con goles: en 1978, aunque te consagraste como el goleador del Metropolitano, el flaco Menotti te dejó fuera de la Selección que ganó el campeonato porque eras muy niño, pero al año siguiente nos trajiste la Copa del Mundial Juvenil.
Por ese tiempo, aunque River te quería contratar y te ofreció lo mismo que ganaba Ubaldo Fillol, el jugador mejor pagado de entonces, decidiste jugar para Boca, que estaba en serios problemas económicos y no podía comprar tu pase. Nos hiciste campeones, pero duraste poco. Europa siempre ha pagado mejor y te fuiste al Sevilla y después al Nápoles.
El Mundial de México 86, siempre será recordado como “el Mundial de Maradona” y podría escribir muchas páginas con las emociones que nos hiciste vivir, porque cada vez que mandaste la pelota al fondo de la red, no era un gol de Maradona, era un tanto de desquite de todos los humildes de tu pueblo.
La FIFA, aún a regañadientes, (los oligarcas del fútbol no te quieren Diego) tuvo que elegirte como al mejor jugador del siglo XX. Para nosotros significas mucho más. Siempre recordaré cuando como consecuencia de haber caído en los abismos de la droga, te tuvieron que internar de urgencia y una multitud angustiada hizo intransitable cuadras enteras en torno al hospital. Alguien puso un gran cartel: “El cielo tiene que esperar”, otro decía: “Siempre vivirás, Dios no quiere competencia.”, otro: “Jesús resucitó una vez. Vos, miles.”, y quizá el más significativo rezaba: “Diego, no aflojés que vas a salir. No podés perder. No te olvides que Maradona juega para vos.”
Saliste de la droga como también te levantaste de cada golpe que te dieron en la cancha, pero los medios internacionales siempre magnificaron tu adicción a las drogas y cada error que cometías, porque lo que no te perdonan es que a pesar del dinero, la fama y la gloria, nunca olvidaste al pibe de la villa de Fiorito y que cada uno de tus mensajes políticos mueva la conciencia de los pobres y explotados del mundo.
El mercado puede aceptar que seas un genio del fútbol, pero no que te hayas convertido en la compensación para una sociedad frustrada por varias dictaduras militares y desgastada por el accionar de políticos corruptos.
Se acepta, ¿qué otro remedio les queda?, que seas un campeón, más no que reflejes los sentimientos de los despojados que necesitan creer que Dios no está tan lejos.
Eso no te lo van a perdonar nunca Diego.
La FIFA no te puede perdonar que promuevas la sindicalización de los jugadores, a los que llamas “los obreros del fútbol”, porque eso echaría por tierra un negocio que mueve millones de dólares cada cuatro años.
Si Maradona dona una escuela, o promueve una colecta para los niños pobres con parálisis, no saldrá en la primera plana de ningún periódico del mundo, porque lo imperdonable no son estos actos en sí, sino que lo hagas siempre diciendo que sólo estás devolviendo algo de lo que los poderosos roban a la gente.
Demagogo, populista, oportunista, drogadicto, son los calificativos aconsejados por los señores de la SIP para poner junto a tu nombre. Como también aconsejan destacar siempre las declaraciones del señor Pelé, porque ese si es “bueno”. Se coloca debajo de un cartel de alguna firma de productos deportivos, que por supuesto le paga, para reivindicar siempre al sistema y defender sus intereses. De eso vive.
No te van a perdonar tus visitas a Chávez, o que tengas al Ché tatuado en tu hombro.
La única vez que te tuve cerca fue cuando en noviembre de 2005, con motivo de la Cumbre de Presidentes de Mar del Plata, nos invitaste a ir a repudiar la presencia de Bush en la Argentina.
Los grandes diarios del mundo, no publicaron en estos días la foto de la Selección Argentina despidiéndose rumbo a Sudáfrica con una gran pancarta que decía: “Apoyamos a las abuelas de Plaza de Mayo para el Premio Nobel de la Paz”. Ni tampoco la noticia de que recibiste en Pretoria a Estela Carlotto con un gran abrazo.
Eso no se perdona Diego.
El fútbol, vos lo sabés mejor que nadie, es un juego impredecible y como bien declaraste: “No hay favoritos. Cualquiera te puede clavar la pelota en el ángulo y todo lo que hiciste… Chau”. Todo es posible, pero por todo esto y mucho más quiero decirte que si eso sucede, no te hagas ningún problema, porque con nosotros ya cumpliste.
Gracias por ser Maradona.
Gracias por ser nuestra alegría y nuestra esperanza.
Gracias por no olvidar al pibe de Fiorito.
Gracias por representarnos siempre a todos con dignidad.
Gracias campeón.
Tomado de :http://www.cubadebate.cu
martes, 29 de junio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
Reflexiones de Fidel
Saber la verdad a tiempo
27 Junio 2010
Cuando escribía cada una de mis Reflexiones anteriores, a medida que una catástrofe para la humanidad se aproximaba aceleradamente, mi mayor preocupación era cumplir el deber elemental de informar a nuestro pueblo.
Hoy estoy más tranquilo que hace 26 días. Como siguen ocurriendo cosas en la corta espera, puedo reiterar y enriquecer la información a la opinión pública nacional e internacional.
Obama se comprometió en asistir el dos de julio al partido de cuartos de final, si su país obtenía la victoria en los octavos de final. Él debiera saber más que nadie, que esos cuartos de final no podrían realizarse ya que antes ocurrirán gravísimos acontecimientos, o al menos debiera saberlo.
El pasado viernes 25 de junio, una agencia internacional de noticias de conocida minuciosidad en los detalles de las informaciones que elabora, publicó las declaraciones del “…comandante de la Armada del cuerpo élite de los Guardianes de la Revolución Islámica, general Ali Fadavi…” -advirtiendo- “…que si Estados Unidos y sus aliados inspeccionan a los barcos iraníes en aguas internacionales ‘recibirán una respuesta en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz’”.
La información fue tomada de la agencia local de noticias Mehr, de Irán.
Dicha agencia, según el despacho, comunicó: “Fadavi añadió que ‘la Armada de los Guardianes de la Revolución cuenta actualmente con centenares de embarcaciones dotadas con lanzaderas de misiles’.”
La información elaborada casi a la misma hora de lo publicado en Granma, o tal vez antes, parecía en algunos puntos una copia al carbón de los párrafos de la Reflexión elaborada el jueves 24 de junio y publicada en ese periódico el viernes 25.
La coincidencia se explica por el uso elemental que siempre aplico del razonamiento lógico. Yo no conocía una palabra de lo que publicó la agencia local iraní.
No albergo la menor duda de que tan pronto las naves de guerra de Estados Unidos e Israel ocupen sus puestos -junto al resto de las embarcaciones militares norteamericanas ubicadas en las proximidades de las costas iraníes- e intenten inspeccionar el primer buque mercante de ese país, se desatará una lluvia de proyectiles en una y otra dirección. Será el momento exacto en que se iniciará la terrible guerra. No es posible prever cuántas naves se hundirán ni de qué bandera.
Saber la verdad a tiempo es para nuestro pueblo lo más importante.
No importa que casi todos por natural instinto, podría decirse que el 99,9 por ciento o más de mis compatriotas, conserven la esperanza y coincidan conmigo en el deseo sincero de estar equivocado. He conversado con personas de los círculos más cercanos y a la vez recibido noticias de tantos ciudadanos nobles, abnegados y cumplidores de su deber, que al leer mis Reflexiones no impugnan en lo más mínimo sus consideraciones, asimilan, creen y tragan en seco los razonamientos que expongo, sin embargo, dedican de inmediato su tiempo a cumplir con el trabajo, al que consagran sus energías.
Eso es precisamente lo que deseamos de nuestros compatriotas. Lo peor es que repentinamente se conozcan las noticias de gravísimos acontecimientos, sin haber escuchado antes noticia alguna sobre tales posibilidades, entonces cundirá el desconcierto y el pánico, que sería indigno de un pueblo heroico como el cubano, que estuvo a punto de ser objetivo de un ataque nuclear masivo en octubre de 1962, y no vaciló un instante en cumplir el deber.
En el desempeño de heroicas misiones internacionalistas, combatientes y jefes valientes de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias estuvieron a punto de ser víctimas de ataques nucleares contra las tropas cubanas que se aproximaban a la frontera sur de Angola, donde las fuerzas racistas sudafricanas habían sido desalojadas tras la batalla de Cuito Cuanavale y se atrincheraban en la frontera con Namibia.
El Pentágono, con el conocimiento del Presidente de Estados Unidos, suministró a los racistas sudafricanos alrededor de 14 armas nucleares a través de Israel, más poderosas que las que fueron lanzadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, como hemos explicado en otras reflexiones.
No soy profeta ni adivino. Nadie me informó una palabra de lo que iba a ocurrir; todo ha sido fruto de lo que hoy califico como el razonamiento lógico.
No somos novatos ni entrometidos en este complicado tema.
En la poscrisis nuclear, se puede augurar lo que ocurrirá en el resto de América de lengua iberoamericana.
En tales circunstancias, no se podrá hablar de capitalismo o socialismo. Sólo se abrirá una etapa de administración de los bienes y servicios disponibles en esta parte del continente. Inevitablemente seguirán gobernando cada país los que hoy están al frente del gobierno, varios muy cercanos al socialismo y otros llenos de euforia por la apertura de un mercado mundial que hoy se abre para los combustibles, el uranio, el cobre, el litio, el aluminio, el hierro, y otros metales que hoy se envían a los países desarrollados y ricos que desaparecerá repentinamente.
Abundantes alimentos que hoy se exportan a ese mercado mundial también desaparecerán de forma abrupta.
En semejantes circunstancias, los productos más elementales que se requieren para vivir: los alimentos, el agua, los combustibles y los recursos del hemisferio al sur de Estados Unidos, abundan para mantener un poco de civilización, cuyos avances descontrolados han dirigido la humanidad a semejante desastre.
Hay, sin embargo, cosas muy inciertas todavía, ¿podrán abstenerse las dos más poderosas potencias nucleares, Estados Unidos y Rusia, de emplear una contra la otra sus armas nucleares?
Lo que no cabe la menor duda es que desde Europa, las armas nucleares de Gran Bretaña y Francia, aliadas a Estados Unidos e Israel -que impusieron con entusiasmo la resolución que inevitablemente desatará la guerra, y ésta, por las razones explicadas, de inmediato se volverá nuclear-, amenazan el territorio ruso, aunque el país al igual que China ha tratado de evitar en la medida de las fuerzas y las posibilidades de cada una de ellas.
La economía de la superpotencia se derrumbará como castillo de naipes. La sociedad norteamericana es la menos preparada para soportar una catástrofe como la que el imperio ha creado en el propio territorio de donde partió.
Ignoramos cuáles serán los efectos ambientales de las armas nucleares, que inevitablemente estallarán en varias partes de nuestro planeta, y que en la variante menos grave, se van a producir en abundancia.
Aventurar hipótesis sería pura ciencia ficción de mi parte.
Fidel Castro Ruz
Junio 27 de 2010
2 y 15 p.m.
Tomado de: http://www.cubadebate.cu/
27 Junio 2010
Cuando escribía cada una de mis Reflexiones anteriores, a medida que una catástrofe para la humanidad se aproximaba aceleradamente, mi mayor preocupación era cumplir el deber elemental de informar a nuestro pueblo.
Hoy estoy más tranquilo que hace 26 días. Como siguen ocurriendo cosas en la corta espera, puedo reiterar y enriquecer la información a la opinión pública nacional e internacional.
Obama se comprometió en asistir el dos de julio al partido de cuartos de final, si su país obtenía la victoria en los octavos de final. Él debiera saber más que nadie, que esos cuartos de final no podrían realizarse ya que antes ocurrirán gravísimos acontecimientos, o al menos debiera saberlo.
El pasado viernes 25 de junio, una agencia internacional de noticias de conocida minuciosidad en los detalles de las informaciones que elabora, publicó las declaraciones del “…comandante de la Armada del cuerpo élite de los Guardianes de la Revolución Islámica, general Ali Fadavi…” -advirtiendo- “…que si Estados Unidos y sus aliados inspeccionan a los barcos iraníes en aguas internacionales ‘recibirán una respuesta en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz’”.
La información fue tomada de la agencia local de noticias Mehr, de Irán.
Dicha agencia, según el despacho, comunicó: “Fadavi añadió que ‘la Armada de los Guardianes de la Revolución cuenta actualmente con centenares de embarcaciones dotadas con lanzaderas de misiles’.”
La información elaborada casi a la misma hora de lo publicado en Granma, o tal vez antes, parecía en algunos puntos una copia al carbón de los párrafos de la Reflexión elaborada el jueves 24 de junio y publicada en ese periódico el viernes 25.
La coincidencia se explica por el uso elemental que siempre aplico del razonamiento lógico. Yo no conocía una palabra de lo que publicó la agencia local iraní.
No albergo la menor duda de que tan pronto las naves de guerra de Estados Unidos e Israel ocupen sus puestos -junto al resto de las embarcaciones militares norteamericanas ubicadas en las proximidades de las costas iraníes- e intenten inspeccionar el primer buque mercante de ese país, se desatará una lluvia de proyectiles en una y otra dirección. Será el momento exacto en que se iniciará la terrible guerra. No es posible prever cuántas naves se hundirán ni de qué bandera.
Saber la verdad a tiempo es para nuestro pueblo lo más importante.
No importa que casi todos por natural instinto, podría decirse que el 99,9 por ciento o más de mis compatriotas, conserven la esperanza y coincidan conmigo en el deseo sincero de estar equivocado. He conversado con personas de los círculos más cercanos y a la vez recibido noticias de tantos ciudadanos nobles, abnegados y cumplidores de su deber, que al leer mis Reflexiones no impugnan en lo más mínimo sus consideraciones, asimilan, creen y tragan en seco los razonamientos que expongo, sin embargo, dedican de inmediato su tiempo a cumplir con el trabajo, al que consagran sus energías.
Eso es precisamente lo que deseamos de nuestros compatriotas. Lo peor es que repentinamente se conozcan las noticias de gravísimos acontecimientos, sin haber escuchado antes noticia alguna sobre tales posibilidades, entonces cundirá el desconcierto y el pánico, que sería indigno de un pueblo heroico como el cubano, que estuvo a punto de ser objetivo de un ataque nuclear masivo en octubre de 1962, y no vaciló un instante en cumplir el deber.
En el desempeño de heroicas misiones internacionalistas, combatientes y jefes valientes de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias estuvieron a punto de ser víctimas de ataques nucleares contra las tropas cubanas que se aproximaban a la frontera sur de Angola, donde las fuerzas racistas sudafricanas habían sido desalojadas tras la batalla de Cuito Cuanavale y se atrincheraban en la frontera con Namibia.
El Pentágono, con el conocimiento del Presidente de Estados Unidos, suministró a los racistas sudafricanos alrededor de 14 armas nucleares a través de Israel, más poderosas que las que fueron lanzadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, como hemos explicado en otras reflexiones.
No soy profeta ni adivino. Nadie me informó una palabra de lo que iba a ocurrir; todo ha sido fruto de lo que hoy califico como el razonamiento lógico.
No somos novatos ni entrometidos en este complicado tema.
En la poscrisis nuclear, se puede augurar lo que ocurrirá en el resto de América de lengua iberoamericana.
En tales circunstancias, no se podrá hablar de capitalismo o socialismo. Sólo se abrirá una etapa de administración de los bienes y servicios disponibles en esta parte del continente. Inevitablemente seguirán gobernando cada país los que hoy están al frente del gobierno, varios muy cercanos al socialismo y otros llenos de euforia por la apertura de un mercado mundial que hoy se abre para los combustibles, el uranio, el cobre, el litio, el aluminio, el hierro, y otros metales que hoy se envían a los países desarrollados y ricos que desaparecerá repentinamente.
Abundantes alimentos que hoy se exportan a ese mercado mundial también desaparecerán de forma abrupta.
En semejantes circunstancias, los productos más elementales que se requieren para vivir: los alimentos, el agua, los combustibles y los recursos del hemisferio al sur de Estados Unidos, abundan para mantener un poco de civilización, cuyos avances descontrolados han dirigido la humanidad a semejante desastre.
Hay, sin embargo, cosas muy inciertas todavía, ¿podrán abstenerse las dos más poderosas potencias nucleares, Estados Unidos y Rusia, de emplear una contra la otra sus armas nucleares?
Lo que no cabe la menor duda es que desde Europa, las armas nucleares de Gran Bretaña y Francia, aliadas a Estados Unidos e Israel -que impusieron con entusiasmo la resolución que inevitablemente desatará la guerra, y ésta, por las razones explicadas, de inmediato se volverá nuclear-, amenazan el territorio ruso, aunque el país al igual que China ha tratado de evitar en la medida de las fuerzas y las posibilidades de cada una de ellas.
La economía de la superpotencia se derrumbará como castillo de naipes. La sociedad norteamericana es la menos preparada para soportar una catástrofe como la que el imperio ha creado en el propio territorio de donde partió.
Ignoramos cuáles serán los efectos ambientales de las armas nucleares, que inevitablemente estallarán en varias partes de nuestro planeta, y que en la variante menos grave, se van a producir en abundancia.
Aventurar hipótesis sería pura ciencia ficción de mi parte.
Fidel Castro Ruz
Junio 27 de 2010
2 y 15 p.m.
Tomado de: http://www.cubadebate.cu/
jueves, 24 de junio de 2010
Reflexiones de Fidel
Cómo me gustaría estar equivocado
24 Junio 2010
Cuando estas líneas se publiquen en el periódico Granma mañana viernes, el 26 de Julio, fecha en la que siempre recordamos con orgullo el honor de haber resistido los embates del imperio, quedará distante, a pesar de que faltan sólo 32 días.
Los que determinan cada paso del peor enemigo de la humanidad -el imperialismo de Estados Unidos, una mezcla de mezquinos intereses materiales, desprecio y subestimación a las demás personas que habitan el planeta- lo han calculado todo con precisión matemática.
En la reflexión del día 16 de junio escribí: ”Entre juego y juego de la Copa Mundial de Fútbol, las diabólicas noticias se van deslizando poco a poco, de modo que nadie se ocupe de ellas.”
El famoso evento deportivo ha entrado en sus momentos más emocionantes. Durante 14 días, los equipos integrados por los mejores futbolistas de 32 países han estado compitiendo para avanzar hacia la fase de octavos de final; después vendrán sucesivamente las fases de cuartos de final, semifinales y el final del evento.
El fanatismo deportivo crece incesantemente, cautivando a cientos y tal vez miles de millones de personas en todo el planeta.
Habría que preguntarse cuántos, en cambio, han conocido que desde el 20 de junio naves militares norteamericanas, incluido el portaaviones Harry S. Truman, escoltado por uno o más submarinos nucleares y otros buques de guerra con cohetes y cañones más potentes que los de los viejos acorazados utilizados en la última guerra mundial entre 1939 y 1945, navegaban hacia las costas iraníes a través del canal de Suez.
Junto a las fuerzas navales yankis avanzan buques militares israelitas, con armamento igualmente sofisticado, para inspeccionar cuanta embarcación parta para exportar e importar productos comerciales que el funcionamiento de la economía iraní requiere.
El Consejo de Seguridad de la ONU, a propuesta de Estados Unidos, con el apoyo de Gran Bretaña, Francia y Alemania, aprobó una dura resolución que no fue vetada por ninguno de los cinco países que ostentan ese derecho.
Otra resolución más dura fue aprobada por acuerdo del Senado de Estados Unidos.
Con posterioridad, una tercera, más dura todavía, fue aprobada por los países de la Comunidad Europea. Todo tuvo lugar antes del 20 de junio, lo que motivó un viaje urgente del Presidente francés Nicolás Sarkozy a Rusia, según noticias, para entrevistarse con el jefe de Estado de ese poderoso país, Dmitri Medvédev, con la esperanza de negociar con Irán y evitar lo peor.
Ahora se trata de calcular cuándo las fuerzas navales de Estados Unidos e Israel se desplegarán frente a las costas de Irán, y unirse allí a los portaaviones y demás buques militares norteamericanos que montan guardia en esa región.
Lo peor es que, igual que Estados Unidos, Israel, su gendarme en el Medio Oriente, posee modernísimos aviones de ataque y sofisticadas armas nucleares suministradas por Estados Unidos, que lo convirtió en la sexta potencia nuclear del planeta por su poder de fuego, entre las ocho reconocidas como tales, que incluyen a la India y Paquistán.
El Sha de Irán había sido derrocado por el Ayatollah Ruhollah Jomeini en 1979 sin emplear un arma. Estados Unidos le impuso después la guerra a aquella nación con el empleo de armas químicas, cuyos componentes suministró a Irak junto a la información requerida por sus unidades de combate y que fueron empleadas por estas contra los Guardianes de la Revolución. Cuba lo conoce porque era entonces, como hemos explicado otras veces, Presidente del Movimiento de Países No Alineados. Sabemos bien los estragos que causó en su población. Mahmud Ahmadineyad, hoy jefe de Estado en Irán, fue jefe del sexto ejército de los Guardianes de la Revolución y jefe de los Cuerpos de los Guardianes en las provincias occidentales del país, que llevaron el peso principal de aquella guerra.
Hoy, en el 2010, tanto Estados Unidos como Israel, después de 31 años, subestiman al millón de hombres de las Fuerzas Armadas de Irán y su capacidad de combate por tierra, y a las fuerzas de aire, mar, y tierra de los Guardianes de la Revolución.
A éstas se añaden los 20 millones de hombres y mujeres, entre 12 y 60 años, escogidos y entrenados sistemáticamente por sus diversas instituciones armadas entre los 70 millones de personas que habitan el país.
El gobierno de Estados Unidos elaboró un plan para llevar a cabo un movimiento político que, apoyándose en el consumismo capitalista, dividiera a los iraníes y derrocara el régimen.
Tal esperanza es ya inocua. Resulta risible pensar que con las naves de guerra estadounidenses, unidas a las israelitas, despierten las simpatías de un solo ciudadano iraní.
Creía por mi parte inicialmente, al analizar la actual situación, que la contienda comenzaría por la península de Corea, y allí estaría el detonante de la segunda guerra coreana que, a su vez, daría lugar de inmediato a la segunda guerra que Estados Unidos le impondría a Irán.
Ahora, la realidad cambia las cosas en sentido inverso: la de Irán desatará de inmediato a la de Corea.
La dirección de Corea del Norte, que fue acusada del hundimiento del “Cheonan”, y sabe de sobra que fue hundido por una mina que los servicios de inteligencia yanki lograron colocar en el casco de esa nave, no esperará un segundo en actuar tan pronto en Irán se inicie el ataque.
Es muy justo que los fanáticos del fútbol disfruten a su antojo de las competencias de la Copa del Mundo. Cumplo sólo el deber de exhortar a nuestro pueblo, pensando sobre todo en nuestra juventud, llena de vida y esperanzas, y especialmente en nuestros maravillosos niños, para que los hechos no nos sorprendan absolutamente desprevenidos.
Me duele pensar en tantos sueños concebidos por los seres humanos y las asombrosas creaciones de las que han sido capaces en sólo unos pocos miles de años.
Cuando los sueños más revolucionarios se están cumpliendo y la Patria se recupera firmemente, ¡cómo me gustaría estar equivocado!
Fidel Castro Ruz
Junio 24 de 2010
9 y 34 p.m.
Fuente: http://www.cubadebate.cu/
24 Junio 2010
Cuando estas líneas se publiquen en el periódico Granma mañana viernes, el 26 de Julio, fecha en la que siempre recordamos con orgullo el honor de haber resistido los embates del imperio, quedará distante, a pesar de que faltan sólo 32 días.
Los que determinan cada paso del peor enemigo de la humanidad -el imperialismo de Estados Unidos, una mezcla de mezquinos intereses materiales, desprecio y subestimación a las demás personas que habitan el planeta- lo han calculado todo con precisión matemática.
En la reflexión del día 16 de junio escribí: ”Entre juego y juego de la Copa Mundial de Fútbol, las diabólicas noticias se van deslizando poco a poco, de modo que nadie se ocupe de ellas.”
El famoso evento deportivo ha entrado en sus momentos más emocionantes. Durante 14 días, los equipos integrados por los mejores futbolistas de 32 países han estado compitiendo para avanzar hacia la fase de octavos de final; después vendrán sucesivamente las fases de cuartos de final, semifinales y el final del evento.
El fanatismo deportivo crece incesantemente, cautivando a cientos y tal vez miles de millones de personas en todo el planeta.
Habría que preguntarse cuántos, en cambio, han conocido que desde el 20 de junio naves militares norteamericanas, incluido el portaaviones Harry S. Truman, escoltado por uno o más submarinos nucleares y otros buques de guerra con cohetes y cañones más potentes que los de los viejos acorazados utilizados en la última guerra mundial entre 1939 y 1945, navegaban hacia las costas iraníes a través del canal de Suez.
Junto a las fuerzas navales yankis avanzan buques militares israelitas, con armamento igualmente sofisticado, para inspeccionar cuanta embarcación parta para exportar e importar productos comerciales que el funcionamiento de la economía iraní requiere.
El Consejo de Seguridad de la ONU, a propuesta de Estados Unidos, con el apoyo de Gran Bretaña, Francia y Alemania, aprobó una dura resolución que no fue vetada por ninguno de los cinco países que ostentan ese derecho.
Otra resolución más dura fue aprobada por acuerdo del Senado de Estados Unidos.
Con posterioridad, una tercera, más dura todavía, fue aprobada por los países de la Comunidad Europea. Todo tuvo lugar antes del 20 de junio, lo que motivó un viaje urgente del Presidente francés Nicolás Sarkozy a Rusia, según noticias, para entrevistarse con el jefe de Estado de ese poderoso país, Dmitri Medvédev, con la esperanza de negociar con Irán y evitar lo peor.
Ahora se trata de calcular cuándo las fuerzas navales de Estados Unidos e Israel se desplegarán frente a las costas de Irán, y unirse allí a los portaaviones y demás buques militares norteamericanos que montan guardia en esa región.
Lo peor es que, igual que Estados Unidos, Israel, su gendarme en el Medio Oriente, posee modernísimos aviones de ataque y sofisticadas armas nucleares suministradas por Estados Unidos, que lo convirtió en la sexta potencia nuclear del planeta por su poder de fuego, entre las ocho reconocidas como tales, que incluyen a la India y Paquistán.
El Sha de Irán había sido derrocado por el Ayatollah Ruhollah Jomeini en 1979 sin emplear un arma. Estados Unidos le impuso después la guerra a aquella nación con el empleo de armas químicas, cuyos componentes suministró a Irak junto a la información requerida por sus unidades de combate y que fueron empleadas por estas contra los Guardianes de la Revolución. Cuba lo conoce porque era entonces, como hemos explicado otras veces, Presidente del Movimiento de Países No Alineados. Sabemos bien los estragos que causó en su población. Mahmud Ahmadineyad, hoy jefe de Estado en Irán, fue jefe del sexto ejército de los Guardianes de la Revolución y jefe de los Cuerpos de los Guardianes en las provincias occidentales del país, que llevaron el peso principal de aquella guerra.
Hoy, en el 2010, tanto Estados Unidos como Israel, después de 31 años, subestiman al millón de hombres de las Fuerzas Armadas de Irán y su capacidad de combate por tierra, y a las fuerzas de aire, mar, y tierra de los Guardianes de la Revolución.
A éstas se añaden los 20 millones de hombres y mujeres, entre 12 y 60 años, escogidos y entrenados sistemáticamente por sus diversas instituciones armadas entre los 70 millones de personas que habitan el país.
El gobierno de Estados Unidos elaboró un plan para llevar a cabo un movimiento político que, apoyándose en el consumismo capitalista, dividiera a los iraníes y derrocara el régimen.
Tal esperanza es ya inocua. Resulta risible pensar que con las naves de guerra estadounidenses, unidas a las israelitas, despierten las simpatías de un solo ciudadano iraní.
Creía por mi parte inicialmente, al analizar la actual situación, que la contienda comenzaría por la península de Corea, y allí estaría el detonante de la segunda guerra coreana que, a su vez, daría lugar de inmediato a la segunda guerra que Estados Unidos le impondría a Irán.
Ahora, la realidad cambia las cosas en sentido inverso: la de Irán desatará de inmediato a la de Corea.
La dirección de Corea del Norte, que fue acusada del hundimiento del “Cheonan”, y sabe de sobra que fue hundido por una mina que los servicios de inteligencia yanki lograron colocar en el casco de esa nave, no esperará un segundo en actuar tan pronto en Irán se inicie el ataque.
Es muy justo que los fanáticos del fútbol disfruten a su antojo de las competencias de la Copa del Mundo. Cumplo sólo el deber de exhortar a nuestro pueblo, pensando sobre todo en nuestra juventud, llena de vida y esperanzas, y especialmente en nuestros maravillosos niños, para que los hechos no nos sorprendan absolutamente desprevenidos.
Me duele pensar en tantos sueños concebidos por los seres humanos y las asombrosas creaciones de las que han sido capaces en sólo unos pocos miles de años.
Cuando los sueños más revolucionarios se están cumpliendo y la Patria se recupera firmemente, ¡cómo me gustaría estar equivocado!
Fidel Castro Ruz
Junio 24 de 2010
9 y 34 p.m.
Fuente: http://www.cubadebate.cu/
Maradona, un diez antimperialista
José Steinsleger
La Jornada
Cuando en las escuelas de periodismo los jóvenes aprenden a fijar el concepto de noticia, el profesor recurre a un ejemplo clásico: noticia es que una persona muerda a un perro. Pero a finales de marzo pasado, en Buenos Aires, el perro de Diego Armando Maradona lo mordió en el labio superior, y la noticia repercutió en los cuatro puntos de la Tierra.
El astro fue internado de urgencia (sutura y cirugía facial) y los entendidos repararon en la esperpéntica Bella, costoso ejemplar de la especie china shar pei. De carácter sereno, equilibrado, afable, los shar pei son de impredecible reacción si se los mira a los ojos, cara a cara.
Diga o no diga, haga o deje de hacer, Maradona siempre es noticia. Y gobernantes como Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Lula, Néstor Kirchner o Mahmud Ahmadinejad saben que los mensajes políticos del astro mueven la conciencia de los pobres y explotados en los cinco continentes.
Con displicencia, izquierdas y derechas elitistas coinciden: vedette, alienado, loco, demagogo, oportunista, disoluto, fenómeno mediático, cocainómano, populista, mito… ¿Mito? Creo que el mito es la sublimación de referentes intelectualmente inflados, y las teorías abstractas imaginadas para esquivar la adhesión práctica a lo concreto y verdadero.
De la pobreza al futbol y la fama, de los abismos de la cocaína al tratamiento de su adicción en Cuba, el mejor jugador del siglo XX, según la FIFA (53,6 por ciento de los encuestados), demostró ser un hombre generoso y agradecido. En 2000, donó las regalías de su biografía Yo soy el Diego "al pueblo de Cuba y a Fidel", y desde entonces lleva al Che tatuado en el hombro derecho, y al Comandante en la pantorrilla izquierda.
La progresía detesta a Maradona. ¿Será porque sus discursos poco y nada inquietan a los poderosos? En cambio, la runfla derechista y las cotorras del poder mundial oyen con preocupación sus declaraciones en favor de la sindicalización de los jugadores ("los obreros del fútbol", dice), y el eventual impacto que esta causa tendría en los negocios de una industria que mueve miles de millones de divisas por segundo.
En lucha clara, feroz, frontal, Maradona ha recurrido a su fama de intocable para librar, "arriba y a la derecha", ideales que políticamente responden a los de "abajo y a la izquierda". Y héte aquí el trasfondo real de sus diferencias con Pelé, el "Tío Tom" del capitalismo futbolero global.
En noviembre de 2005, con motivo de la histórica cumbre de presidentes de Mar del Plata (que enterró el proyecto de "libre comercio de las Américas", ALCA), los pueblos siguieron con atención el pensamiento de Maradona.
Antes de subir al llamado "tren del Alba" (siglas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), que partió de Buenos Aires a Mar del Plata junto con el entonces candidato presidencial Evo Morales, el músico Manu Chao, y el director de cine serbio Emir Kusturica, Diego declaró a los medios:
“Pido a los argentinos que entiendan que vamos por la dignidad, para defender lo nuestro… Es un orgullo ir en este tren para repudiar a esa basura que es Bush… Si lo tuviera [a Bush] bajo un arco, le arrancaría la cabeza de un pelotazo”. Declaración de fe que la barra brava de Boca Juniors acompañó con goyas, murgas y bombos.
En diciembre 2007, tras un partido con Brasil, Maradona recibió en el vestuario al encargado de negocios de Irán, y le manifestó su admiración por el presidente Ahmadinejad: “Ya conocí a Chávez y a Fidel. Ahora quiero conocer a su presidente… Estoy con los iraníes de todo corazón, de verdad lo digo: estoy con el pueblo de Irán”.
Kusturica presentó el documental Maradona en el festival de Cannes (2008), y no reparó en elogios acerca de quien sus seguidores califican de "Dios". Observó: "Crea momentos mágicos. Si tuviéramos que comparar la popularidad que proyecta el fútbol hoy con los tiempos del imperio romano, está calificado para ser un dios". A lo que El Diez se apuró a contestar que no se siente como dios, pero "si la gente quiere considerarme dios, no voy a llevarles la contraria".
Maradona cuenta con altares erigidos en Nápoles, y después del "gol de la mano de Dios" frente a Inglaterra (México, 1986), el equipo escocés Tartan Army lo incluyó en su himno. Y en Rosario (cuna del Che y Messi) los hinchas fundaron en 2003 la "iglesia maradoniana", que decidió fechar nuestra era a partir de 1960, año del nacimiento del Diez.
Las convicciones políticas y la fe de Maradona son de cuidado. En una ocasión, después de oír al Papa y de ver los techos de oro en la Basílica de San Pedro, su voz retumbó en los pasillos del Vaticano: “La Iglesia –dijo a los medios– asegura que está preocupada por los pibes pobres ¿Y? ¡Vendé los techos, viejo! ¡Hacé algo!”
Entendido en las cosas del destino, el director técnico de la selección argentina afrontó el mordiscón de Bella con serenidad. Y al ver que lo habían alojado en la habitación 606 del sanatorio Los Arcos, lo tomó como señal de buenaventura. ¿O alguien desconoce que para los apostadores chinos, el 06 es "perro" en el significado de los sueños?
Tomado de: http://www.rebelion.org/
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/06/23/index.php?section=opinion&article=019a1pol
La Jornada
Cuando en las escuelas de periodismo los jóvenes aprenden a fijar el concepto de noticia, el profesor recurre a un ejemplo clásico: noticia es que una persona muerda a un perro. Pero a finales de marzo pasado, en Buenos Aires, el perro de Diego Armando Maradona lo mordió en el labio superior, y la noticia repercutió en los cuatro puntos de la Tierra.
El astro fue internado de urgencia (sutura y cirugía facial) y los entendidos repararon en la esperpéntica Bella, costoso ejemplar de la especie china shar pei. De carácter sereno, equilibrado, afable, los shar pei son de impredecible reacción si se los mira a los ojos, cara a cara.
Diga o no diga, haga o deje de hacer, Maradona siempre es noticia. Y gobernantes como Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Lula, Néstor Kirchner o Mahmud Ahmadinejad saben que los mensajes políticos del astro mueven la conciencia de los pobres y explotados en los cinco continentes.
Con displicencia, izquierdas y derechas elitistas coinciden: vedette, alienado, loco, demagogo, oportunista, disoluto, fenómeno mediático, cocainómano, populista, mito… ¿Mito? Creo que el mito es la sublimación de referentes intelectualmente inflados, y las teorías abstractas imaginadas para esquivar la adhesión práctica a lo concreto y verdadero.
De la pobreza al futbol y la fama, de los abismos de la cocaína al tratamiento de su adicción en Cuba, el mejor jugador del siglo XX, según la FIFA (53,6 por ciento de los encuestados), demostró ser un hombre generoso y agradecido. En 2000, donó las regalías de su biografía Yo soy el Diego "al pueblo de Cuba y a Fidel", y desde entonces lleva al Che tatuado en el hombro derecho, y al Comandante en la pantorrilla izquierda.
La progresía detesta a Maradona. ¿Será porque sus discursos poco y nada inquietan a los poderosos? En cambio, la runfla derechista y las cotorras del poder mundial oyen con preocupación sus declaraciones en favor de la sindicalización de los jugadores ("los obreros del fútbol", dice), y el eventual impacto que esta causa tendría en los negocios de una industria que mueve miles de millones de divisas por segundo.
En lucha clara, feroz, frontal, Maradona ha recurrido a su fama de intocable para librar, "arriba y a la derecha", ideales que políticamente responden a los de "abajo y a la izquierda". Y héte aquí el trasfondo real de sus diferencias con Pelé, el "Tío Tom" del capitalismo futbolero global.
En noviembre de 2005, con motivo de la histórica cumbre de presidentes de Mar del Plata (que enterró el proyecto de "libre comercio de las Américas", ALCA), los pueblos siguieron con atención el pensamiento de Maradona.
Antes de subir al llamado "tren del Alba" (siglas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), que partió de Buenos Aires a Mar del Plata junto con el entonces candidato presidencial Evo Morales, el músico Manu Chao, y el director de cine serbio Emir Kusturica, Diego declaró a los medios:
“Pido a los argentinos que entiendan que vamos por la dignidad, para defender lo nuestro… Es un orgullo ir en este tren para repudiar a esa basura que es Bush… Si lo tuviera [a Bush] bajo un arco, le arrancaría la cabeza de un pelotazo”. Declaración de fe que la barra brava de Boca Juniors acompañó con goyas, murgas y bombos.
En diciembre 2007, tras un partido con Brasil, Maradona recibió en el vestuario al encargado de negocios de Irán, y le manifestó su admiración por el presidente Ahmadinejad: “Ya conocí a Chávez y a Fidel. Ahora quiero conocer a su presidente… Estoy con los iraníes de todo corazón, de verdad lo digo: estoy con el pueblo de Irán”.
Kusturica presentó el documental Maradona en el festival de Cannes (2008), y no reparó en elogios acerca de quien sus seguidores califican de "Dios". Observó: "Crea momentos mágicos. Si tuviéramos que comparar la popularidad que proyecta el fútbol hoy con los tiempos del imperio romano, está calificado para ser un dios". A lo que El Diez se apuró a contestar que no se siente como dios, pero "si la gente quiere considerarme dios, no voy a llevarles la contraria".
Maradona cuenta con altares erigidos en Nápoles, y después del "gol de la mano de Dios" frente a Inglaterra (México, 1986), el equipo escocés Tartan Army lo incluyó en su himno. Y en Rosario (cuna del Che y Messi) los hinchas fundaron en 2003 la "iglesia maradoniana", que decidió fechar nuestra era a partir de 1960, año del nacimiento del Diez.
Las convicciones políticas y la fe de Maradona son de cuidado. En una ocasión, después de oír al Papa y de ver los techos de oro en la Basílica de San Pedro, su voz retumbó en los pasillos del Vaticano: “La Iglesia –dijo a los medios– asegura que está preocupada por los pibes pobres ¿Y? ¡Vendé los techos, viejo! ¡Hacé algo!”
Entendido en las cosas del destino, el director técnico de la selección argentina afrontó el mordiscón de Bella con serenidad. Y al ver que lo habían alojado en la habitación 606 del sanatorio Los Arcos, lo tomó como señal de buenaventura. ¿O alguien desconoce que para los apostadores chinos, el 06 es "perro" en el significado de los sueños?
Tomado de: http://www.rebelion.org/
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/06/23/index.php?section=opinion&article=019a1pol
miércoles, 23 de junio de 2010
Socialismo Bolivariano Al Día
Escrito por: Ubaldo Macea
Contador Público Revolucionario
Nº 02:
23/06/2010
El manejo mediático con fines políticos de las epidemias: Para nadie es un secreto que cuando entra la temporada de invierno algunos virus repuntan, no solo en Venezuela, sino en el mundo entero, especialmente en los Países tropicales. Esto ya es del conocimiento de la mayoría de la población y en eso el Gobierno Venezolano prepara con suficiente tiempo la planificación para abordar con eficiencia estas enfermedades, como en efecto lo está haciendo.
En el caso del dengue es histórico el repunte de esta epidemia en esta época del año y por eso el Ministerio de salud implementa campañas de informaciones para prevenir, detectar los síntomas y para orientar a la población sobre la manera de abordar la enfermedad.
Sin embargo es lamentable como los medios privados, en su mayoría, no solo desconocen el esfuerzo del Gobierno para contrarrestar los repuntes del virus, sino que por el contrario despliegan campañas de alarmas para crear pánico en la población y para tratar de hacer ver que el Gobierno no está haciendo nada.
Entonces uno lee titulares de prensa privada, como por ejemplo: “El dengue está en toda Venezuela”… El boletín epidemiológico número 22 del Ministerio de Salud, no divulgado aún, refleja nuevas cifras y añade que en la semana 22, desde el 30 de mayo hasta el 5 de junio, se registraron 3.399 enfermos”. Dicen que el boletín no está divulgado pero se están basando en los datos del mismo. Pero luego desarrollan un drama, tratando de asustar a la población, hablando de otras enfermedades respiratorias que están afectando a la población para concluir que según los datos que tienen pueden ser el comienzo de una nueva ola epidémica de influenza pandémica AH1N1.
Todo un manejo intencionar que, más allá de querer informar, trata es de crear pánico y de generar malestar en la población con el fin politiquero de disminuir la simpatía y el reconocimiento de las efectivas acciones del gobierno.
Pero resulta que nuestro Pueblo no se deja engañar, como si ocurría en la cuarta República, ahora se informa por diferentes vías y corrobora la información haciéndose su propio criterio aproximándose más a la verdad real y no virtual.
Esos medios privados no publican noticias como esta, por ejemplo: “Tasa de letalidad en casos de dengue en el país es la más baja de las Américas… En el último mes el área de las Américas registró aumento de 81%, lo que es igual a 344 mil contagiados / Llaman a la población a crear conciencia sobre prevención y eliminación de criaderos / Exhortan a medios de comunicación a sumarse a campaña educativa… La tasa de letalidad en los casos de dengue en Venezuela se ubica en 0,7%, la más baja frente a las regiones que conforman en el área de las Américas, informó la ministra del Poder Popular para la Salud, María Eugenia Sader… Con láminas en mano, mostró en el programa Despertó Venezuela que transmite VTV, el índice de casos reportados en el último mes que se situó en 69%, mientras que el aumento que registró el área de las Américas fue de 81%, lo que es igual a 344 mil contagiados”.
Tampoco los medios privados, en su mayoría, le dan mucha cobertura a noticias como esta. “Asimismo, informó la ministra del Poder Popular para la Salud, María Eugenia Sader que esta epidemia está abarcando medio mundo, tal y como se evidenció a través de un mapamundi en el cual se observa la expansión del dengue en varios países del planeta. "No es una situación exclusiva en Venezuela”... "El dengue es una enfermedad que puede llevarte a la muerte, reflexionó la ministra Sader, por lo que hizo un llamado a la población a incrementar su conciencia en la eliminación de criaderos y mantener la higiene en sus hogares”.
Exhortó a la ciudadanía que en caso de presentar los síntomas, acudir a los laboratorios de salud pública para confirmar si está contagiado o no, además de utilizar mosquiteros para evitar contagiar a sus más cercanos.
El sistema de salud pública pone a disposición de los venezolanos 54 laboratorios gratuitos, así como los 507 Centro de Diagnostico Integral instalados en todo el país”.
Estas dos informaciones, tanto la de los medios privados, en la cual “destacan el repunte del dengue en Venezuela” como la que da la ministra del Poder Popular para la Salud, María Eugenia Sader se generan la primera el 22/06/2010 y la segunda el 23/06/2010, me imagino que la ministro lo hizo a manera de réplica. Sin embargo estamos seguros que los medios privados, que rebotaron de manera general la primera noticia, no le darán la misma cobertura a la segunda.
Estos son los mismos medios, cuyos dueños y directivos, luego van a quejarse ante el Mundo de que aquí en Venezuela no hay libertad de expresión.
Fuente: http://mitribunarevolucionariadesdecojedes.blogspot.com/
Contador Público Revolucionario
Nº 02:
23/06/2010
El manejo mediático con fines políticos de las epidemias: Para nadie es un secreto que cuando entra la temporada de invierno algunos virus repuntan, no solo en Venezuela, sino en el mundo entero, especialmente en los Países tropicales. Esto ya es del conocimiento de la mayoría de la población y en eso el Gobierno Venezolano prepara con suficiente tiempo la planificación para abordar con eficiencia estas enfermedades, como en efecto lo está haciendo.
En el caso del dengue es histórico el repunte de esta epidemia en esta época del año y por eso el Ministerio de salud implementa campañas de informaciones para prevenir, detectar los síntomas y para orientar a la población sobre la manera de abordar la enfermedad.
Sin embargo es lamentable como los medios privados, en su mayoría, no solo desconocen el esfuerzo del Gobierno para contrarrestar los repuntes del virus, sino que por el contrario despliegan campañas de alarmas para crear pánico en la población y para tratar de hacer ver que el Gobierno no está haciendo nada.
Entonces uno lee titulares de prensa privada, como por ejemplo: “El dengue está en toda Venezuela”… El boletín epidemiológico número 22 del Ministerio de Salud, no divulgado aún, refleja nuevas cifras y añade que en la semana 22, desde el 30 de mayo hasta el 5 de junio, se registraron 3.399 enfermos”. Dicen que el boletín no está divulgado pero se están basando en los datos del mismo. Pero luego desarrollan un drama, tratando de asustar a la población, hablando de otras enfermedades respiratorias que están afectando a la población para concluir que según los datos que tienen pueden ser el comienzo de una nueva ola epidémica de influenza pandémica AH1N1.
Todo un manejo intencionar que, más allá de querer informar, trata es de crear pánico y de generar malestar en la población con el fin politiquero de disminuir la simpatía y el reconocimiento de las efectivas acciones del gobierno.
Pero resulta que nuestro Pueblo no se deja engañar, como si ocurría en la cuarta República, ahora se informa por diferentes vías y corrobora la información haciéndose su propio criterio aproximándose más a la verdad real y no virtual.
Esos medios privados no publican noticias como esta, por ejemplo: “Tasa de letalidad en casos de dengue en el país es la más baja de las Américas… En el último mes el área de las Américas registró aumento de 81%, lo que es igual a 344 mil contagiados / Llaman a la población a crear conciencia sobre prevención y eliminación de criaderos / Exhortan a medios de comunicación a sumarse a campaña educativa… La tasa de letalidad en los casos de dengue en Venezuela se ubica en 0,7%, la más baja frente a las regiones que conforman en el área de las Américas, informó la ministra del Poder Popular para la Salud, María Eugenia Sader… Con láminas en mano, mostró en el programa Despertó Venezuela que transmite VTV, el índice de casos reportados en el último mes que se situó en 69%, mientras que el aumento que registró el área de las Américas fue de 81%, lo que es igual a 344 mil contagiados”.
Tampoco los medios privados, en su mayoría, le dan mucha cobertura a noticias como esta. “Asimismo, informó la ministra del Poder Popular para la Salud, María Eugenia Sader que esta epidemia está abarcando medio mundo, tal y como se evidenció a través de un mapamundi en el cual se observa la expansión del dengue en varios países del planeta. "No es una situación exclusiva en Venezuela”... "El dengue es una enfermedad que puede llevarte a la muerte, reflexionó la ministra Sader, por lo que hizo un llamado a la población a incrementar su conciencia en la eliminación de criaderos y mantener la higiene en sus hogares”.
Exhortó a la ciudadanía que en caso de presentar los síntomas, acudir a los laboratorios de salud pública para confirmar si está contagiado o no, además de utilizar mosquiteros para evitar contagiar a sus más cercanos.
El sistema de salud pública pone a disposición de los venezolanos 54 laboratorios gratuitos, así como los 507 Centro de Diagnostico Integral instalados en todo el país”.
Estas dos informaciones, tanto la de los medios privados, en la cual “destacan el repunte del dengue en Venezuela” como la que da la ministra del Poder Popular para la Salud, María Eugenia Sader se generan la primera el 22/06/2010 y la segunda el 23/06/2010, me imagino que la ministro lo hizo a manera de réplica. Sin embargo estamos seguros que los medios privados, que rebotaron de manera general la primera noticia, no le darán la misma cobertura a la segunda.
Estos son los mismos medios, cuyos dueños y directivos, luego van a quejarse ante el Mundo de que aquí en Venezuela no hay libertad de expresión.
Fuente: http://mitribunarevolucionariadesdecojedes.blogspot.com/
martes, 22 de junio de 2010
Socialismo Bolivariano al Día
Escrito por: Ubaldo Macea
Contador Público Revolucionario
Ahora versión escrita: Un gran saludo a todas y todos los usuarios y usuarias que tengan la oportunidad de leerme. Es para mí novedosa la oportunidad de poder expresarme de manera escrita con esta columna de Socialismo Bolivariano al día desde mi querido Estado Cojedes para reflejar mi modesto punto de vista sobre las diversas situaciones que conllevan el desarrollo de nuestro proceso Revolucionario comandado por ese gran Líder Hugo Rafael Chávez frías.
A nivel de radio ya venía realizando el programa Socialismo Bolivariano al día en diversas emisoras del Estado Cojedes pero no pude seguir con el mismo por no contar con la posibilidad de sostenerlo económicamente. Sin embargo desde cualquier trinchera siempre estaré dispuesto a continuar con la lucha constante en pro, no solo de defender el proceso revolucionario y sus implicaciones en el Mundo, sino también de divulgar los avances y logros hacia la construcción de la Patria Socialista que todos los Venezolanos nos merecemos.
Ahora, y por ahora, será desde el blog “Mi Tribuna Revolucionaria Desde Cojedes” que podré traer esta versión escrita de Socialismo Bolivariano al Día.
………………………………o……………………………………
Hasta cuando las mentiras de los medios privados: El pasado 01 de Junio del presente año publiqué un escrito en mi blog Mi Tribuna Revolucionaria Desde Cojedes que titulé “desmontando mentiras”. En el mismo me refiero al desmentido que nuestro Comandante Presidente Hugo Chávez le hace a “las verdades de miguel” sobre una publicación que dice que su hija lo sustituiría en Miraflores. Pero es que, no es solo la mentira principal sino que con ella arrastra otra serie de mentiras para justificar la principal. Esta “metodología” la vienen utilizando desmedidamente muchos medios privados en nuestro País y también en el exterior, con muy escasas excepciones por supuesto, con la no muy sana intención de tratar de debilitar la fortaleza de un gobierno que se dedica a gobernar con y para el Pueblo. Y cuando se avecinan Procesos eleccionarios arrecian más las mentiras con el fin de influir en el electorado que en su gran mayoría sale a votar por el proyecto Socialista que se está construyendo con nuestro Líder Hugo Chávez al lado de su Pueblo.
La mentira más reciente, que la ligan con algunas medias verdades magnificadas de manera intencionar, se refiere a la “noticia” que difundió globovisión tratando de responsabilizar al gobierno de los alimentos descompuestos encontrados en el vertedero municipal de Cumaná, estado Sucre.
Resulta que en su reportaje este canal privado presenta imágenes manipuladas de envases y cajas de empresas que le suministran productos al Estado Venezolano, pero que no son proveedores exclusivos del Estado, muy bien éstas pueden surtir a otras empresas privadas como en efectos así lo hacen. Sin embargo como siempre la mentira tiene patas cortas, como dice un dicho muy popular, las investigaciones determinaron que los productos descompuestos son de una empresa de nombre “Pollo el Venezolano”, cuyo dueño asumió la responsabilidad por el desecho de los alimentos.
Pero a ellos, los responsables de las mentiras, no les importa que se descubra la verdad. A ellos solo les interesa es regar el vaso de agua, porque saben que cuando traten de recogerlo es imposible que lo recojan en su totalidad. Es como dice la escritora Glenn Van Ekeren en un tema de reflexiones:
“Hay una leyenda sobre una persona que pidió consejo al sacerdote del pueblo después de haber repetido una calumnia sobre un amigo y de haberse dado cuenta que no era verdad. Le preguntó al sacerdote que podía hacer para sus actos irreflexivos.
El sacerdote le dijo al hombre:
- Si quieres hacer las paces contigo mismo, debes llenar una bolsa con plumas y, luego ir a cada una de las casas de este pueblo y dejar una pluma en el porche.
El campesino encontró una bolsa, la llenó de plumas y empezó a recorrer el pueblo, haciendo lo que el sacerdote le indicara. Luego regresó a donde estaba aquel y le preguntó:
-¿Que más debo hacer?
- Hay algo más - respondió el sacerdote - toma tu bolsa y recoge cada una de las plumas.
El campesino con renuencia, empezó la tarea de recoger todas las plumas que había distribuido. Regreso horas después y explico:
- No encontré todas las plumas el viento se las llevo.
- Lo mismo sucede con el chisme - respondió el sacerdote - las palabras innobles se esparcen fácilmente y nunca las podremos recuperar”.
Bueno con esta reflexión se demuestra cual es la intención de estos medios privados, que en el fondo son actores políticos y sus empresas partidos políticos, con un fin político y no de informar de manera veraz como debería ser su función.
Ahora, algunos opinan que debe denunciarse ante las autoridades competentes y éstas sancionar debidamente las irregularidades. Pero en el fondo ellos también buscan es eso para luego convertirse en mártires y activar algunos aparatos internacionales y lograr condenas para nuestro gobierno y así ir allanando las condiciones que pueda justificar una eventual invasión por parte del imperio yanqui.
Yo soy de los que opino que no debemos ni el Gobierno, ni los demás órganos del Estado Venezolano y mucho menos el Pueblo aceptar este tipo de chantaje. Se debe actuar apegado a la constitución Bolivariana y a las leyes que rigen la materia para de una vez por toda acabar, por lo menos en nuestro País, con este tipo de práctica.
Zapatero a su zapato, que se dediquen a informar y dejen a los políticos y sus partidos que hagan política; o que se desprendan de sus medios de comunicación y fundan un Partido para que legitimen su accionar como partidos de oposición.
………………………………o……………………………………
Después de Uribe llega un santo: A nadie sorprende la victoria de Juan Manuel Santos para sustituir a Álvaro Uribe en la Presidencia del hermano País Colombia. Era la “crónica de una muerte anunciada”, aunque esta vez no es precisamente una rara historia de amor como la novela de Gabriel García Márquez.
Son muchos los factores que pueden analizarse sobre esta victoria pero no vamos a profundizar en eso sino en las consecuencias para las relaciones diplomáticas con Venezuela y la Región.
El Gobierno de Santos pudiéramos vaticinarlo, por los antecedentes del personaje, como una versión Plus Ultra del Gobierno de Uribe. Todos sabemos la intención verdadera de las 7 bases militares de Estados Unidos en Colombia por las cuales ya nuestro Presidente Hugo Chávez ha manifestado su rechazo por las amenazas a nuestra soberanía.
Si santos era el brazo ejecutor de las políticas guerreristas de Uribe y de las incursiones en territorio de los Países vecinos así como de las operaciones del DAS en nuestro territorio Venezolano aunado a la presencia de paramilitares Colombianos, no podemos esperar nada nuevo que vaya en aras de mejorar las relaciones con nuestro País.
Si con Uribe teníamos que dormir con un ojo abierto y otro cerrado, con Santos tendremos que permanecer con los dos ojos abiertos, es decir, no podemos ni siquiera dormir. Tenemos que permanecer vigilantes ya que todos sabemos que el Imperio Yanqui está al acecho y el gobierno de Santos sería el operador de este imperio para cualquier intento de violar nuestra soberanía.
Fuente: http://mitribunarevolucionariadesdecojedes.blogspot.com/
Contador Público Revolucionario
Ahora versión escrita: Un gran saludo a todas y todos los usuarios y usuarias que tengan la oportunidad de leerme. Es para mí novedosa la oportunidad de poder expresarme de manera escrita con esta columna de Socialismo Bolivariano al día desde mi querido Estado Cojedes para reflejar mi modesto punto de vista sobre las diversas situaciones que conllevan el desarrollo de nuestro proceso Revolucionario comandado por ese gran Líder Hugo Rafael Chávez frías.
A nivel de radio ya venía realizando el programa Socialismo Bolivariano al día en diversas emisoras del Estado Cojedes pero no pude seguir con el mismo por no contar con la posibilidad de sostenerlo económicamente. Sin embargo desde cualquier trinchera siempre estaré dispuesto a continuar con la lucha constante en pro, no solo de defender el proceso revolucionario y sus implicaciones en el Mundo, sino también de divulgar los avances y logros hacia la construcción de la Patria Socialista que todos los Venezolanos nos merecemos.
Ahora, y por ahora, será desde el blog “Mi Tribuna Revolucionaria Desde Cojedes” que podré traer esta versión escrita de Socialismo Bolivariano al Día.
………………………………o……………………………………
Hasta cuando las mentiras de los medios privados: El pasado 01 de Junio del presente año publiqué un escrito en mi blog Mi Tribuna Revolucionaria Desde Cojedes que titulé “desmontando mentiras”. En el mismo me refiero al desmentido que nuestro Comandante Presidente Hugo Chávez le hace a “las verdades de miguel” sobre una publicación que dice que su hija lo sustituiría en Miraflores. Pero es que, no es solo la mentira principal sino que con ella arrastra otra serie de mentiras para justificar la principal. Esta “metodología” la vienen utilizando desmedidamente muchos medios privados en nuestro País y también en el exterior, con muy escasas excepciones por supuesto, con la no muy sana intención de tratar de debilitar la fortaleza de un gobierno que se dedica a gobernar con y para el Pueblo. Y cuando se avecinan Procesos eleccionarios arrecian más las mentiras con el fin de influir en el electorado que en su gran mayoría sale a votar por el proyecto Socialista que se está construyendo con nuestro Líder Hugo Chávez al lado de su Pueblo.
La mentira más reciente, que la ligan con algunas medias verdades magnificadas de manera intencionar, se refiere a la “noticia” que difundió globovisión tratando de responsabilizar al gobierno de los alimentos descompuestos encontrados en el vertedero municipal de Cumaná, estado Sucre.
Resulta que en su reportaje este canal privado presenta imágenes manipuladas de envases y cajas de empresas que le suministran productos al Estado Venezolano, pero que no son proveedores exclusivos del Estado, muy bien éstas pueden surtir a otras empresas privadas como en efectos así lo hacen. Sin embargo como siempre la mentira tiene patas cortas, como dice un dicho muy popular, las investigaciones determinaron que los productos descompuestos son de una empresa de nombre “Pollo el Venezolano”, cuyo dueño asumió la responsabilidad por el desecho de los alimentos.
Pero a ellos, los responsables de las mentiras, no les importa que se descubra la verdad. A ellos solo les interesa es regar el vaso de agua, porque saben que cuando traten de recogerlo es imposible que lo recojan en su totalidad. Es como dice la escritora Glenn Van Ekeren en un tema de reflexiones:
“Hay una leyenda sobre una persona que pidió consejo al sacerdote del pueblo después de haber repetido una calumnia sobre un amigo y de haberse dado cuenta que no era verdad. Le preguntó al sacerdote que podía hacer para sus actos irreflexivos.
El sacerdote le dijo al hombre:
- Si quieres hacer las paces contigo mismo, debes llenar una bolsa con plumas y, luego ir a cada una de las casas de este pueblo y dejar una pluma en el porche.
El campesino encontró una bolsa, la llenó de plumas y empezó a recorrer el pueblo, haciendo lo que el sacerdote le indicara. Luego regresó a donde estaba aquel y le preguntó:
-¿Que más debo hacer?
- Hay algo más - respondió el sacerdote - toma tu bolsa y recoge cada una de las plumas.
El campesino con renuencia, empezó la tarea de recoger todas las plumas que había distribuido. Regreso horas después y explico:
- No encontré todas las plumas el viento se las llevo.
- Lo mismo sucede con el chisme - respondió el sacerdote - las palabras innobles se esparcen fácilmente y nunca las podremos recuperar”.
Bueno con esta reflexión se demuestra cual es la intención de estos medios privados, que en el fondo son actores políticos y sus empresas partidos políticos, con un fin político y no de informar de manera veraz como debería ser su función.
Ahora, algunos opinan que debe denunciarse ante las autoridades competentes y éstas sancionar debidamente las irregularidades. Pero en el fondo ellos también buscan es eso para luego convertirse en mártires y activar algunos aparatos internacionales y lograr condenas para nuestro gobierno y así ir allanando las condiciones que pueda justificar una eventual invasión por parte del imperio yanqui.
Yo soy de los que opino que no debemos ni el Gobierno, ni los demás órganos del Estado Venezolano y mucho menos el Pueblo aceptar este tipo de chantaje. Se debe actuar apegado a la constitución Bolivariana y a las leyes que rigen la materia para de una vez por toda acabar, por lo menos en nuestro País, con este tipo de práctica.
Zapatero a su zapato, que se dediquen a informar y dejen a los políticos y sus partidos que hagan política; o que se desprendan de sus medios de comunicación y fundan un Partido para que legitimen su accionar como partidos de oposición.
………………………………o……………………………………
Después de Uribe llega un santo: A nadie sorprende la victoria de Juan Manuel Santos para sustituir a Álvaro Uribe en la Presidencia del hermano País Colombia. Era la “crónica de una muerte anunciada”, aunque esta vez no es precisamente una rara historia de amor como la novela de Gabriel García Márquez.
Son muchos los factores que pueden analizarse sobre esta victoria pero no vamos a profundizar en eso sino en las consecuencias para las relaciones diplomáticas con Venezuela y la Región.
El Gobierno de Santos pudiéramos vaticinarlo, por los antecedentes del personaje, como una versión Plus Ultra del Gobierno de Uribe. Todos sabemos la intención verdadera de las 7 bases militares de Estados Unidos en Colombia por las cuales ya nuestro Presidente Hugo Chávez ha manifestado su rechazo por las amenazas a nuestra soberanía.
Si santos era el brazo ejecutor de las políticas guerreristas de Uribe y de las incursiones en territorio de los Países vecinos así como de las operaciones del DAS en nuestro territorio Venezolano aunado a la presencia de paramilitares Colombianos, no podemos esperar nada nuevo que vaya en aras de mejorar las relaciones con nuestro País.
Si con Uribe teníamos que dormir con un ojo abierto y otro cerrado, con Santos tendremos que permanecer con los dos ojos abiertos, es decir, no podemos ni siquiera dormir. Tenemos que permanecer vigilantes ya que todos sabemos que el Imperio Yanqui está al acecho y el gobierno de Santos sería el operador de este imperio para cualquier intento de violar nuestra soberanía.
Fuente: http://mitribunarevolucionariadesdecojedes.blogspot.com/
lunes, 21 de junio de 2010
Adiós, que le vaya bien…
La salida del presidente colombiano Álvaro Uribe
Juan Alberto Sánchez Marín
Tomado de Rebelión.org
Adiós, patrón, don Álvaro, otra vez muy pronto, que le vaya bien, que no lo vaya a coger el carro desbocado y zigzaguero del propio legatario, que dios quiera no lo parta el rayo de esa justicia divina tan trampeada a punta de bendiciones episcopales y hasta pontificales, y que no lo vaya a espichar el choque de trenes entre poderes y entre colombianos que usted nunca dejará atrás.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, deja el poder padeciendo lo que el escritor y filósofo Fernando González, también antioqueño de pura cepa, llamó, en 1936, “un estado de conciencia vanidosa”.
El eximio paisano del presidente sostenía entonces que: “… escribir groserías en las paredes de edificios públicos; robar, cuando nadie lo sabrá; vender la patria, cuando nadie lo sabrá y ejecutar actos buenos, heroicos, cuando lo han de saber, es un estado de conciencia vanidosa”.
La coherencia entre el pensamiento anticipado del filósofo y el estado de conciencia, “muy limitada en verdad”, que ha imperado en La Casa de Nariño durante el último gobierno, resulta evidente si recordamos algunos casos del nutrido bestiario mediático nacional reciente, en los que esta clase de soflama presidencial se hace sentir.
La premisa incluye eso de tirar la piedra y esconder la mano. Como en el caso del malmirado acuerdo militar con los Estados Unidos, que da vía libre a la presencia de tropas de ese país en 7 bases militares.
Uribe, en la Segunda Conferencia de la Convención de Ottawa, efectuada en Cartagena el 3 de diciembre de 2009, dijo delante de todos que: “Muchos países, para enfrentar problemas de inseguridad, se han cerrado a la vigilancia internacional. Nosotros abrimos las puertas de par en par a esa vigilancia”.
Es más, el 31 de octubre del mismo año, en Ibagué, según la propia Secretaría de Prensa de la Presidencia, ya había dicho que: “Tenemos toda la entereza para que ese texto lo conozca, de principio a fin, la comunidad nacional y la comunidad internacional”. Y que, como “es un acuerdo de vital importancia”, “… estará a disposición de todos los colombianos la semana siguiente, de acuerdo con lo que me ha confirmado la Cancillería”.
A tantos meses de la promesa y ya en la puerta de salida, el presidente Uribe sigue sin divulgar un ápice del referido acuerdo militar, ni adentro, ni afuera. En un santiamén dejó de importar. Y que a alguien le importara era una tontería. Porque hasta se corrió la voz de que el acuerdo no era tal, sino adéndum, parágrafo, quizás paráfrasis, a otro convenio viejo y empolvado de los años cincuenta. Y los medios corrieron obsecuentes a echarle tierra al asunto.
Las razones del mutismo son elementales: El acuerdo viola la Constitución, que ni siquiera autoriza el tránsito de tropas. Y viola los mínimos procedimientos de curso requeridos: Se salta hasta la talanquera fácil del legislativo, con la propia anuencia del poder afectado. Si no, como es que en octubre de 2009 el mismo presidente de entonces de la Cámara de Representantes, Édgar Gómez, dijera con cara de palo que el Ejecutivo colombiano consideraba que "el acuerdo no afecta la neutralidad del Estado, no implica el tránsito de tropas (extranjeras), y no contempla el paso de personal militar con finalidad ofensiva". Y que, por estos motivos, quién lo duda, “el gobierno de Álvaro Uribe consideró que dicho acuerdo no debe ser sometido a discusión y aprobación por parte del Legislativo”. Lo dijo como si nada, sin anestesia, la voz cantante de un poder malogrado a punta de puestos y dadivas.
“La conciencia vanidosa” se pega. Y en esa misma razón infeliz nos mintieron diciendo que son acuerdos de igual a igual, con nuestros amigos los estadounidenses, en un despiste sin parangón, en el que no hay nada bajo control, excepto la verdad y las buenas intenciones, siempre mantenidas a buen recaudo.
La fila de ejemplos puede atisbarse de una sola ojeada en cualquier página de estos arduos dos cuatrenios. Álvaro Uribe, como “amigo”, le metió una puñalada trapera a Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, en una mediación pedida por el mismo gobierno colombiano y a la que le dio curso con la certeza de que sería infructuosa. La situación se salió de madre cuado las gestiones del vecino, en vez de irse a pique, empezaron a ser eficaces. Entonces y sin aviso, el presidente colombiano dejó colgado de la brocha al presidente venezolano, al que por demás acusó de tratar de ayudar en un conflicto infame, pero requerido para sostener el caballito de batalla que es la máquina de guerra de “la seguridad democrática”.
Uribe hizo de todo, cuanto le dio la gana y de las maneras que quiso. Hizo de la contradicción y la paradoja destrezas gubernamentales. Y de la mentira simple y llana un canon gerencial, en esta empresa necia que es Colombia. Agobió ciudades, pueblos y aldeas remotas con circenses consejos comunales transmitidos sin tregua. Reconvino al aire, de labios para afuera, a ministros y menestrales.
Soltó la jauría de caza del DAS tras opositores, periodistas críticos, líderes sindicales y todo el surtido de los ciudadanos incómodos. Configuró, al interior de las fuerzas militares, un torvo mecanismo de estímulos, que, por entre un tubo, condujo a que las tropas en repetidos golpes de gracia llevaran a cabo el asesinato de campesinos y otros pobres, en un patrón siniestro al que el gobierno y los medios llamaron y llaman con un eufemismo sinvergüenza: “falsos positivos”.
Oyó y atendió los susurros aviesos y solapados de José Obdulio Gaviria, el primo de don Pablo (Escobar). Sentó a su diestra, como Secretario Privado de la Presidencia, a Bernardo Moreno Villegas, un habilidoso egresado de la Financiera de Desarrollo Territorial (FINDETER). Camanduleó de más con César Mauricio Velásquez, su Secretario de Prensa, una especie de predestinado del Opus Dei, a cuyas convicciones no les calza la democracia, si no es de papel.
En fin. Con la partida de Uribe es de esperar que se vayan los cohechos no tan idos, con Yidis, Teodolindo y el ido de Sabas Pretelt. Se van, por fin, Fabio Valencia Cossio y sus intervenciones abiertas, descaradas y reiteradas en esa especie de apéndice del Ejecutivo que han terminado siendo el Congreso de la República y la Cámara de Representantes durante este tiempo, donde apenas si son audibles unas pocas voces independientes y dignas.
Se va también la vanagloria inmoderada, más bien insolente, de la junta del gobierno con toda clase de malas compañías: pendencieros, trapisonderos y malhechores; los que entran por la puerta de atrás a Palacio; los muchos otros que también fungen de asesores, directores o secretarios, y fingen de piadosos; los que son defendidos a capa y espada por el presidente, en cuyas diatribas recriminatorias a la Justicia está la procura de exculparse a sí mismo, como máximo responsable de todos los quebrantamientos a la ética y las leyes.
Álvaro Uribe dijo en UNASUR: “Colombia ha tenido una democracia respetable, de independencia de instituciones, de plenitud de libertades”. Y en Barrancabermeja, el 11 de agosto, hace casi un año, afirmó durante el V Encuentro de la Jurisdicción Constitucional, que “La Justicia en Colombia es autónoma, independiente, y se ha fortalecido bastante, gracias a nuestros esfuerzos presupuestales y a la Seguridad Democrática”. Y sostuvo que “este Gobierno le permite hoy (a la Justicia) actuar en todas las regiones y frente a todos los temas. Hoy no tiene restricciones territoriales ni restricciones de materia”.
Sin palabras. Cuando la Corte Suprema de Justicia es una de las instancias más atacadas por el presidente y sus partidarios. Donde los jueces son vilipendiados y desautorizados por el propio Álvaro Uribe, y acusados de politiqueros, de falseadores y de calumnia. Cuando toda la rama judicial es desprestigiada y puesta en el banquillo de los acusados, en tanto que los acusados, sus subalternos y secuaces, cómo no, son absueltos a priori por el Jefe de Estado. Los pájaros tirándole a las escopetas. Claro está, al fin y al cabo, a lo sumo una nueva variedad de los mismos “pájaros” de nuestra Violencia con mayúscula, aquella en la que hay tantas raíces de tanto.
Se lleva Uribe a cuestas una moral retrechara, gazmoña y afincada en la psicodelia: serán malos, pero adinerados y útiles los buenosmozos; serán buenos, pero pobres los desgraciados. ¡Qué viva Sarmiento Angulo! ¡Abajo los desplazados, esa suerte de infiltrados!
El 23 de marzo de 2009, en un consejo de seguridad en Tibú, Norte de Santander, el presidente aseveró que en sólo 22 procesos de los llamados “falsos positivos” iniciados entonces, se había encontrado soporte jurídico para las denuncias. "Nosotros somos los primeros en exigir que no haya ‘falsos positivos', que haya total transparencia, pero tenemos que ser los primeros en denunciar que mucha gente, amparada en este tema, lo que ha hecho es crecer falsas acusaciones, para tratar de paralizar la acción de la Fuerza Pública contra los terroristas".
Unos meses después, el 3 de diciembre pasado, en una videoconferencia, el presidente Uribe volvió a llamar la atención porque “hay personas e instituciones que, en muchas ocasiones, acusan a nuestras Fuerzas Armadas falsamente, simplemente por afectar nuestro proceso de Seguridad Democrática”.
Las cifras escandalosas de muchachos asesinados en distintas partes del país, que ya sobrepasan los dos mil, acallaron pronto esta monserga del presidente. Echando mano a palabras de José María Vargas Vila, dichas en otro contexto, pero con medidas que ahora parecieran tomadas por escribano notarial, o, mejor, por sastre de pueblo, el presidente Uribe siempre trató de hacernos creer que no se daba cuenta de que andaba “por sobre las cenizas de los muertos”. Así estuvo todo el tiempo y así se va.
Cuando la Justicia condenó a 30 años al coronel retirado Alfonso Plazas Vega, volvió la carga al machete de Álvaro Uribe Vélez, con idénticas argumentaciones:
"El terrorismo, que está perdiendo, en su osadía, ahora quiere ganar a través de tinterillos con acusaciones falsas contra la seguridad democrática". Lo dijo el 3 de junio, en una ceremonia de ascensos de la policía, en la Escuela General Santander, y agregó: "Los tinterillos, los idiotas útiles e inútiles, están en contra de esta política y atemorizan a la Justicia que a veces les da recibo".
Álvaro Uribe sangró por la herida y una sombría asociación de ideas debió incrustársele en esa alma de tantas encrucijadas fatídicas: El infeliz veredicto contra una extralimitación remota y brutal debió hacerle pensar al presidente que por ahí anda suelto el artífice de las Convivir, principio del paramilitarismo, y el regente de un régimen en el que ha corrido mucha sangre inocente.
Al gobierno del presidente Uribe, en el tema de la guerra interna y de su “Seguridad democrática”, le puede pasar igual que a la Inglaterra de “La guerra de los Cien Años” contra Francia, que ganó casi todas las batallas decisivas, pero a la final perdió la guerra.
Es que ni “Jaques”, ni “Camaleones”, ni toda la calaña de los montajes bélicos, sin desconocer su carácter paliativo en el retorno de civiles y militares, y en la reunión de las familias, conducen a parte alguna, mientras los caminos restantes, los del diálogo, de la equidad, del empleo digno, de la seguridad social básica, por ejemplo, sigan siendo minados sin miramientos con la intolerancia de un dogmático y la jactancia de un ubérrimo.
“Que el amor por esta Patria sea la llama a través de la cual Nuestro Señor y la Santísima Virgen me iluminen para acertar; también, para superar la humana vanidad y rectificar cuando incurra en el error”. Esto lo imploró Álvaro Uribe en su discurso de posesión durante su primer mandato, el 7 de agosto de 2002. Era el Álvaro Uribe del corazón grande. Pero aún así, los santos cielos no lo oyeron. En muy pocas cuestiones acertó. Jamás superó la humana vanidad y más bien se le acendró a toda la hornada a su alrededor el “estado de conciencia vanidosa”. Y, como hemos visto, en vez de rectificar cuando incurrió en errores, se volvió iracundo (y lo dejó ver), y le endilgó todas las culpas a quienes no pensaran como él.
Álvaro corazón grande recuerda mucho a Ricardo Corazón de León, aquel rey inglés de la segunda mitad del siglo XII, y no sólo porque al uno, al criollo, lo seduzcan las caballerizas y los caballos, y al otro la caballería, sino por lo cruzados ambos, el corte anacrónico de la cohorte y los escuderos, y, claro está, por el poquísimo gusto por gobernar (que se disimula en trabajar, trabajar y trabajar). Y, a cambio, sí la enfermiza fascinación por la guerra, por desgastar a sus patrias con el embeleso de ganar batallas minúsculas e intrascendentes.
El uno, a última hora, tuvo su Saladino, su carcelazo y su derrota; el otro, el nativo, todavía no lo sabemos, pero ya el personaje escucha por todos los puntos cardinales los pasos de animal grande de la Justicia, la nacional (a la que no logró sojuzgar) y la internacional (que ya le hace regar el tinto del caballo). Y hoy, a diferencia de ayer, no vamos a quedar en manos de Juan Sin Tierra, pero sí en las de Juan Manuel sin Tiempo, y, de cierto, cual siervos sin tierra, como siempre.
Bajo el yugo de los dos gobiernos seguidos de Álvaro Uribe Vélez, mucho del país se fue muriendo en el entre tanto, golpe a golpe, peso a peso. Bala a bala, mejor. Después de estos implacables años de tanta “conciencia vanidosa”, más allá de la mentada “seguridad democrática”, de la cohesión antisocial, de las amañadas cifras de crecimiento o de la espelucada confianza inversionista, yace tendida y exánime la esperanza en un país justo, y es irremediable que luzcan mal y cabizbajos los sueños de una Colombia más incluyente y menos violenta.
A la manera de decir las cosas del finado poeta calarqueño Luis Vidales, a esta Colombia se le han muerto tantas cosas que ya parece un poco fantasma. La prueba de ello es que a estas alturas ni siquiera nos espante la idea de que Juan Manuel Santos sea el sucesor de Uribe y el continuista del aquelarre nacional que ha sido tal mandato.
Ojalá que la callada movilización popular que no deja de brotar a lo largo y ancho del país, siga avanzando y haciéndose incesante. No se la ve en los medios, pero ahí está. No se la registra, porque se la disimula, pero ahí va. Por supuesto, también tiene algo de espectral: no figura en las encuestas, no come cuento, no traga entero, se la nombra como algo amorfo.
Es de estudiantes, de indígenas, de negros, de obreros, de desempleados o mal empleados, de desplazados, de víctimas de todo tipo y de familiares de víctimas, de pobres que no tienen nada y, quién lo duda, de algunos pobres diablos colados que ni siquiera saben que también son pobres aunque tengan algo de plata. En otra palabras: esa parte innegable del país que nunca hizo parte del manipulable “estado de opinión” tan propugnado por el presidente que ya se va.
http://www.juanalbertosm.blogspot.com/
Juan Alberto Sánchez Marín
Tomado de Rebelión.org
Adiós, patrón, don Álvaro, otra vez muy pronto, que le vaya bien, que no lo vaya a coger el carro desbocado y zigzaguero del propio legatario, que dios quiera no lo parta el rayo de esa justicia divina tan trampeada a punta de bendiciones episcopales y hasta pontificales, y que no lo vaya a espichar el choque de trenes entre poderes y entre colombianos que usted nunca dejará atrás.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, deja el poder padeciendo lo que el escritor y filósofo Fernando González, también antioqueño de pura cepa, llamó, en 1936, “un estado de conciencia vanidosa”.
El eximio paisano del presidente sostenía entonces que: “… escribir groserías en las paredes de edificios públicos; robar, cuando nadie lo sabrá; vender la patria, cuando nadie lo sabrá y ejecutar actos buenos, heroicos, cuando lo han de saber, es un estado de conciencia vanidosa”.
La coherencia entre el pensamiento anticipado del filósofo y el estado de conciencia, “muy limitada en verdad”, que ha imperado en La Casa de Nariño durante el último gobierno, resulta evidente si recordamos algunos casos del nutrido bestiario mediático nacional reciente, en los que esta clase de soflama presidencial se hace sentir.
La premisa incluye eso de tirar la piedra y esconder la mano. Como en el caso del malmirado acuerdo militar con los Estados Unidos, que da vía libre a la presencia de tropas de ese país en 7 bases militares.
Uribe, en la Segunda Conferencia de la Convención de Ottawa, efectuada en Cartagena el 3 de diciembre de 2009, dijo delante de todos que: “Muchos países, para enfrentar problemas de inseguridad, se han cerrado a la vigilancia internacional. Nosotros abrimos las puertas de par en par a esa vigilancia”.
Es más, el 31 de octubre del mismo año, en Ibagué, según la propia Secretaría de Prensa de la Presidencia, ya había dicho que: “Tenemos toda la entereza para que ese texto lo conozca, de principio a fin, la comunidad nacional y la comunidad internacional”. Y que, como “es un acuerdo de vital importancia”, “… estará a disposición de todos los colombianos la semana siguiente, de acuerdo con lo que me ha confirmado la Cancillería”.
A tantos meses de la promesa y ya en la puerta de salida, el presidente Uribe sigue sin divulgar un ápice del referido acuerdo militar, ni adentro, ni afuera. En un santiamén dejó de importar. Y que a alguien le importara era una tontería. Porque hasta se corrió la voz de que el acuerdo no era tal, sino adéndum, parágrafo, quizás paráfrasis, a otro convenio viejo y empolvado de los años cincuenta. Y los medios corrieron obsecuentes a echarle tierra al asunto.
Las razones del mutismo son elementales: El acuerdo viola la Constitución, que ni siquiera autoriza el tránsito de tropas. Y viola los mínimos procedimientos de curso requeridos: Se salta hasta la talanquera fácil del legislativo, con la propia anuencia del poder afectado. Si no, como es que en octubre de 2009 el mismo presidente de entonces de la Cámara de Representantes, Édgar Gómez, dijera con cara de palo que el Ejecutivo colombiano consideraba que "el acuerdo no afecta la neutralidad del Estado, no implica el tránsito de tropas (extranjeras), y no contempla el paso de personal militar con finalidad ofensiva". Y que, por estos motivos, quién lo duda, “el gobierno de Álvaro Uribe consideró que dicho acuerdo no debe ser sometido a discusión y aprobación por parte del Legislativo”. Lo dijo como si nada, sin anestesia, la voz cantante de un poder malogrado a punta de puestos y dadivas.
“La conciencia vanidosa” se pega. Y en esa misma razón infeliz nos mintieron diciendo que son acuerdos de igual a igual, con nuestros amigos los estadounidenses, en un despiste sin parangón, en el que no hay nada bajo control, excepto la verdad y las buenas intenciones, siempre mantenidas a buen recaudo.
La fila de ejemplos puede atisbarse de una sola ojeada en cualquier página de estos arduos dos cuatrenios. Álvaro Uribe, como “amigo”, le metió una puñalada trapera a Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, en una mediación pedida por el mismo gobierno colombiano y a la que le dio curso con la certeza de que sería infructuosa. La situación se salió de madre cuado las gestiones del vecino, en vez de irse a pique, empezaron a ser eficaces. Entonces y sin aviso, el presidente colombiano dejó colgado de la brocha al presidente venezolano, al que por demás acusó de tratar de ayudar en un conflicto infame, pero requerido para sostener el caballito de batalla que es la máquina de guerra de “la seguridad democrática”.
Uribe hizo de todo, cuanto le dio la gana y de las maneras que quiso. Hizo de la contradicción y la paradoja destrezas gubernamentales. Y de la mentira simple y llana un canon gerencial, en esta empresa necia que es Colombia. Agobió ciudades, pueblos y aldeas remotas con circenses consejos comunales transmitidos sin tregua. Reconvino al aire, de labios para afuera, a ministros y menestrales.
Soltó la jauría de caza del DAS tras opositores, periodistas críticos, líderes sindicales y todo el surtido de los ciudadanos incómodos. Configuró, al interior de las fuerzas militares, un torvo mecanismo de estímulos, que, por entre un tubo, condujo a que las tropas en repetidos golpes de gracia llevaran a cabo el asesinato de campesinos y otros pobres, en un patrón siniestro al que el gobierno y los medios llamaron y llaman con un eufemismo sinvergüenza: “falsos positivos”.
Oyó y atendió los susurros aviesos y solapados de José Obdulio Gaviria, el primo de don Pablo (Escobar). Sentó a su diestra, como Secretario Privado de la Presidencia, a Bernardo Moreno Villegas, un habilidoso egresado de la Financiera de Desarrollo Territorial (FINDETER). Camanduleó de más con César Mauricio Velásquez, su Secretario de Prensa, una especie de predestinado del Opus Dei, a cuyas convicciones no les calza la democracia, si no es de papel.
En fin. Con la partida de Uribe es de esperar que se vayan los cohechos no tan idos, con Yidis, Teodolindo y el ido de Sabas Pretelt. Se van, por fin, Fabio Valencia Cossio y sus intervenciones abiertas, descaradas y reiteradas en esa especie de apéndice del Ejecutivo que han terminado siendo el Congreso de la República y la Cámara de Representantes durante este tiempo, donde apenas si son audibles unas pocas voces independientes y dignas.
Se va también la vanagloria inmoderada, más bien insolente, de la junta del gobierno con toda clase de malas compañías: pendencieros, trapisonderos y malhechores; los que entran por la puerta de atrás a Palacio; los muchos otros que también fungen de asesores, directores o secretarios, y fingen de piadosos; los que son defendidos a capa y espada por el presidente, en cuyas diatribas recriminatorias a la Justicia está la procura de exculparse a sí mismo, como máximo responsable de todos los quebrantamientos a la ética y las leyes.
Álvaro Uribe dijo en UNASUR: “Colombia ha tenido una democracia respetable, de independencia de instituciones, de plenitud de libertades”. Y en Barrancabermeja, el 11 de agosto, hace casi un año, afirmó durante el V Encuentro de la Jurisdicción Constitucional, que “La Justicia en Colombia es autónoma, independiente, y se ha fortalecido bastante, gracias a nuestros esfuerzos presupuestales y a la Seguridad Democrática”. Y sostuvo que “este Gobierno le permite hoy (a la Justicia) actuar en todas las regiones y frente a todos los temas. Hoy no tiene restricciones territoriales ni restricciones de materia”.
Sin palabras. Cuando la Corte Suprema de Justicia es una de las instancias más atacadas por el presidente y sus partidarios. Donde los jueces son vilipendiados y desautorizados por el propio Álvaro Uribe, y acusados de politiqueros, de falseadores y de calumnia. Cuando toda la rama judicial es desprestigiada y puesta en el banquillo de los acusados, en tanto que los acusados, sus subalternos y secuaces, cómo no, son absueltos a priori por el Jefe de Estado. Los pájaros tirándole a las escopetas. Claro está, al fin y al cabo, a lo sumo una nueva variedad de los mismos “pájaros” de nuestra Violencia con mayúscula, aquella en la que hay tantas raíces de tanto.
Se lleva Uribe a cuestas una moral retrechara, gazmoña y afincada en la psicodelia: serán malos, pero adinerados y útiles los buenosmozos; serán buenos, pero pobres los desgraciados. ¡Qué viva Sarmiento Angulo! ¡Abajo los desplazados, esa suerte de infiltrados!
El 23 de marzo de 2009, en un consejo de seguridad en Tibú, Norte de Santander, el presidente aseveró que en sólo 22 procesos de los llamados “falsos positivos” iniciados entonces, se había encontrado soporte jurídico para las denuncias. "Nosotros somos los primeros en exigir que no haya ‘falsos positivos', que haya total transparencia, pero tenemos que ser los primeros en denunciar que mucha gente, amparada en este tema, lo que ha hecho es crecer falsas acusaciones, para tratar de paralizar la acción de la Fuerza Pública contra los terroristas".
Unos meses después, el 3 de diciembre pasado, en una videoconferencia, el presidente Uribe volvió a llamar la atención porque “hay personas e instituciones que, en muchas ocasiones, acusan a nuestras Fuerzas Armadas falsamente, simplemente por afectar nuestro proceso de Seguridad Democrática”.
Las cifras escandalosas de muchachos asesinados en distintas partes del país, que ya sobrepasan los dos mil, acallaron pronto esta monserga del presidente. Echando mano a palabras de José María Vargas Vila, dichas en otro contexto, pero con medidas que ahora parecieran tomadas por escribano notarial, o, mejor, por sastre de pueblo, el presidente Uribe siempre trató de hacernos creer que no se daba cuenta de que andaba “por sobre las cenizas de los muertos”. Así estuvo todo el tiempo y así se va.
Cuando la Justicia condenó a 30 años al coronel retirado Alfonso Plazas Vega, volvió la carga al machete de Álvaro Uribe Vélez, con idénticas argumentaciones:
"El terrorismo, que está perdiendo, en su osadía, ahora quiere ganar a través de tinterillos con acusaciones falsas contra la seguridad democrática". Lo dijo el 3 de junio, en una ceremonia de ascensos de la policía, en la Escuela General Santander, y agregó: "Los tinterillos, los idiotas útiles e inútiles, están en contra de esta política y atemorizan a la Justicia que a veces les da recibo".
Álvaro Uribe sangró por la herida y una sombría asociación de ideas debió incrustársele en esa alma de tantas encrucijadas fatídicas: El infeliz veredicto contra una extralimitación remota y brutal debió hacerle pensar al presidente que por ahí anda suelto el artífice de las Convivir, principio del paramilitarismo, y el regente de un régimen en el que ha corrido mucha sangre inocente.
Al gobierno del presidente Uribe, en el tema de la guerra interna y de su “Seguridad democrática”, le puede pasar igual que a la Inglaterra de “La guerra de los Cien Años” contra Francia, que ganó casi todas las batallas decisivas, pero a la final perdió la guerra.
Es que ni “Jaques”, ni “Camaleones”, ni toda la calaña de los montajes bélicos, sin desconocer su carácter paliativo en el retorno de civiles y militares, y en la reunión de las familias, conducen a parte alguna, mientras los caminos restantes, los del diálogo, de la equidad, del empleo digno, de la seguridad social básica, por ejemplo, sigan siendo minados sin miramientos con la intolerancia de un dogmático y la jactancia de un ubérrimo.
“Que el amor por esta Patria sea la llama a través de la cual Nuestro Señor y la Santísima Virgen me iluminen para acertar; también, para superar la humana vanidad y rectificar cuando incurra en el error”. Esto lo imploró Álvaro Uribe en su discurso de posesión durante su primer mandato, el 7 de agosto de 2002. Era el Álvaro Uribe del corazón grande. Pero aún así, los santos cielos no lo oyeron. En muy pocas cuestiones acertó. Jamás superó la humana vanidad y más bien se le acendró a toda la hornada a su alrededor el “estado de conciencia vanidosa”. Y, como hemos visto, en vez de rectificar cuando incurrió en errores, se volvió iracundo (y lo dejó ver), y le endilgó todas las culpas a quienes no pensaran como él.
Álvaro corazón grande recuerda mucho a Ricardo Corazón de León, aquel rey inglés de la segunda mitad del siglo XII, y no sólo porque al uno, al criollo, lo seduzcan las caballerizas y los caballos, y al otro la caballería, sino por lo cruzados ambos, el corte anacrónico de la cohorte y los escuderos, y, claro está, por el poquísimo gusto por gobernar (que se disimula en trabajar, trabajar y trabajar). Y, a cambio, sí la enfermiza fascinación por la guerra, por desgastar a sus patrias con el embeleso de ganar batallas minúsculas e intrascendentes.
El uno, a última hora, tuvo su Saladino, su carcelazo y su derrota; el otro, el nativo, todavía no lo sabemos, pero ya el personaje escucha por todos los puntos cardinales los pasos de animal grande de la Justicia, la nacional (a la que no logró sojuzgar) y la internacional (que ya le hace regar el tinto del caballo). Y hoy, a diferencia de ayer, no vamos a quedar en manos de Juan Sin Tierra, pero sí en las de Juan Manuel sin Tiempo, y, de cierto, cual siervos sin tierra, como siempre.
Bajo el yugo de los dos gobiernos seguidos de Álvaro Uribe Vélez, mucho del país se fue muriendo en el entre tanto, golpe a golpe, peso a peso. Bala a bala, mejor. Después de estos implacables años de tanta “conciencia vanidosa”, más allá de la mentada “seguridad democrática”, de la cohesión antisocial, de las amañadas cifras de crecimiento o de la espelucada confianza inversionista, yace tendida y exánime la esperanza en un país justo, y es irremediable que luzcan mal y cabizbajos los sueños de una Colombia más incluyente y menos violenta.
A la manera de decir las cosas del finado poeta calarqueño Luis Vidales, a esta Colombia se le han muerto tantas cosas que ya parece un poco fantasma. La prueba de ello es que a estas alturas ni siquiera nos espante la idea de que Juan Manuel Santos sea el sucesor de Uribe y el continuista del aquelarre nacional que ha sido tal mandato.
Ojalá que la callada movilización popular que no deja de brotar a lo largo y ancho del país, siga avanzando y haciéndose incesante. No se la ve en los medios, pero ahí está. No se la registra, porque se la disimula, pero ahí va. Por supuesto, también tiene algo de espectral: no figura en las encuestas, no come cuento, no traga entero, se la nombra como algo amorfo.
Es de estudiantes, de indígenas, de negros, de obreros, de desempleados o mal empleados, de desplazados, de víctimas de todo tipo y de familiares de víctimas, de pobres que no tienen nada y, quién lo duda, de algunos pobres diablos colados que ni siquiera saben que también son pobres aunque tengan algo de plata. En otra palabras: esa parte innegable del país que nunca hizo parte del manipulable “estado de opinión” tan propugnado por el presidente que ya se va.
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viernes, 18 de junio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
A propósito del día del Padre:
¿Papá es padre?
José Steinsleger
La Jornada
Hasta mediados del siglo pasado, el grupo humano que la sociología funcionalista llamaba "familia tipo", incluía papá, mamá y una prole que empezó a declinar cuando la píldora y la crisis del sector público trastornaron el cuadro social aceptado y conocido.
La ciencia liberó a la mujer de la maldición bíblica, los hombres fueron al diván y, en el mejor de los casos, la "familia tipo" estacionó la producción en dos, tres hijos cuanto mucho. Fin de una época, inicio de una era.
Pautada por el hombre, la "familia tipo" quedó en entredicho. El vocablo divorcio, por ejemplo, se susurraba o desconocía. Se decía: fulano y fulana están "separados". Término que, soterradamente, permitía manifestar el anhelo implícito del pronto retorno a la "normalidad".
Y la normalidad era… quién sabe. Preguntarlo en voz alta era tomado como síntoma de anormalidad. La "familia tipo" o "normal" llegaba a su fin, pero las consecuencias emocionales afloraron a granel.
Los hijos de los "separados" se compadecían, marginaban, o sometían a terapias en consultorios con dibujos de Walt Disney para que fuesen normales. Recuerdo ahora el caso un compañero que en los recreos nos entretenía recitando de memoria largos versos de Rubén Darío.
Un celador se le acercó y, mofándose, espetó: "Usted es puto". El chico bajó la cabeza, y yo encaré al agresor:
–¿Y usted qué? –dije–, ¿también es anormal?
Terminamos a golpes. En su despacho, el director del colegio argumentó: "Lamentablemente, debo tomar decisiones drásticas en casos de violencia. ¿Ignoraba usted que fulanito tiene problemas por ser hijo de divorciados?"
En las inmediaciones de la escuela me despedí de los compañeros que nunca volvería a ver. A modo de agradecimiento, el aspirante a poeta me invitó a su casa. La perspectiva me pareció fantástica: ¡iba a conocer la casa de un hijo de divorciados!
Sin embargo, la mamá me pareció normal. Al igual que la mía, su casa tenía sala de estar, comedor, cuadros, baño, cocina… en fin, todo normal. El aspirante a poeta me invitó a su cuarto, y después de mostrar sus cosas me ganó la indiscreción:
–¿Y tu viejo?
–Se fue cuando cumplí tres años.
–¿Y adónde se fue?
–¡Qué se yo! Se fue.
De regreso a casa, mi cabeza burbujeaba: vivir sin padre… ¿cómo sería vivir sin padre? Hasta que mi viejo me sacudió de la bruma mental. Con la citación del director en mano, tronó:
–¿Cuándo voy a tener un hijo normal?
–¿Normal? ¿Normal cómo, papá?
–¡Normal co-mo to-dos! ¿O no está claro qué es ser normal?
A mi mejor amigo también le recomendaban ser normal. Aunque su caso era complicado. Si la madre lo regañaba, desconectaba la tensión cubriéndola de besos y abrazos. Pero si el padre entraba en acción, aguardaba que la familia se durmiera para tallar con su navaja unas crucecitas muy monas en el coche que el "jefe del hogar" lustraba a diario.
Veinte años después, volví a cruzarme con el aspirante a poeta. Frente a la pregunta de cajón, respondió:
–Estoy bien. Pero si me apretás mucho, grito.
Su vida había transcurrido de un modo "normal": lucha por la supervivencia, poeta sin éxito, algunos libros publicados, familia, hijos, precariedades varias, y cierta voluntad para sortear los despeñaderos de la hiperinflación y las privatizaciones.
El poeta contó de sus años de militancia, de una breve temporada en prisión, y de sus amargas experiencias con los escritores y la militancia de izquierda.
Abriendo el paraguas, pregunté:
–¿Y qué tenés contra los intelectuales de izquierda? ¿Arrojaste la toalla?
–Para nada. Mis convicciones y mi matrimonio se mantienen en pie. Pero afectivamente, creo que los intelectuales de izquierda viven autobloqueados: luchan por la liberación, y no pueden manifestar sus sentimientos. Y en lugar de amar a su mujer o a sus hijos prefieren amar al Che o a la humanidad. Se orinan entre todos. ¿No te parece patético?
Genio y figura, el poeta interrumpió el discurso y señaló un punto del café. Alzando la cabeza y las cejas, observó:
–Mirá qué linda luz entra por la ventana.
Los silencios delataron complicidad:
"¿Te acordás de aquella ocasión en casa, cuando preguntaste sobre mi viejo?"
El poeta contó que, finalmente, había conocido a su padre. El encuentro resultó tenso. Contó que el viejo, con los ojos aguados, le dijo algo así como "siempre te quise". Y que de su lado, no sintió nada. Que deseaba ayudarlo. Pero al manifestarle que le hubiera gustado ser un padre "normal", alzó una mano y no lo dejó seguir.
Tomado de: rebelion.org
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/06/16/index.php?section=opinion&article=021a2pol
José Steinsleger
La Jornada
Hasta mediados del siglo pasado, el grupo humano que la sociología funcionalista llamaba "familia tipo", incluía papá, mamá y una prole que empezó a declinar cuando la píldora y la crisis del sector público trastornaron el cuadro social aceptado y conocido.
La ciencia liberó a la mujer de la maldición bíblica, los hombres fueron al diván y, en el mejor de los casos, la "familia tipo" estacionó la producción en dos, tres hijos cuanto mucho. Fin de una época, inicio de una era.
Pautada por el hombre, la "familia tipo" quedó en entredicho. El vocablo divorcio, por ejemplo, se susurraba o desconocía. Se decía: fulano y fulana están "separados". Término que, soterradamente, permitía manifestar el anhelo implícito del pronto retorno a la "normalidad".
Y la normalidad era… quién sabe. Preguntarlo en voz alta era tomado como síntoma de anormalidad. La "familia tipo" o "normal" llegaba a su fin, pero las consecuencias emocionales afloraron a granel.
Los hijos de los "separados" se compadecían, marginaban, o sometían a terapias en consultorios con dibujos de Walt Disney para que fuesen normales. Recuerdo ahora el caso un compañero que en los recreos nos entretenía recitando de memoria largos versos de Rubén Darío.
Un celador se le acercó y, mofándose, espetó: "Usted es puto". El chico bajó la cabeza, y yo encaré al agresor:
–¿Y usted qué? –dije–, ¿también es anormal?
Terminamos a golpes. En su despacho, el director del colegio argumentó: "Lamentablemente, debo tomar decisiones drásticas en casos de violencia. ¿Ignoraba usted que fulanito tiene problemas por ser hijo de divorciados?"
En las inmediaciones de la escuela me despedí de los compañeros que nunca volvería a ver. A modo de agradecimiento, el aspirante a poeta me invitó a su casa. La perspectiva me pareció fantástica: ¡iba a conocer la casa de un hijo de divorciados!
Sin embargo, la mamá me pareció normal. Al igual que la mía, su casa tenía sala de estar, comedor, cuadros, baño, cocina… en fin, todo normal. El aspirante a poeta me invitó a su cuarto, y después de mostrar sus cosas me ganó la indiscreción:
–¿Y tu viejo?
–Se fue cuando cumplí tres años.
–¿Y adónde se fue?
–¡Qué se yo! Se fue.
De regreso a casa, mi cabeza burbujeaba: vivir sin padre… ¿cómo sería vivir sin padre? Hasta que mi viejo me sacudió de la bruma mental. Con la citación del director en mano, tronó:
–¿Cuándo voy a tener un hijo normal?
–¿Normal? ¿Normal cómo, papá?
–¡Normal co-mo to-dos! ¿O no está claro qué es ser normal?
A mi mejor amigo también le recomendaban ser normal. Aunque su caso era complicado. Si la madre lo regañaba, desconectaba la tensión cubriéndola de besos y abrazos. Pero si el padre entraba en acción, aguardaba que la familia se durmiera para tallar con su navaja unas crucecitas muy monas en el coche que el "jefe del hogar" lustraba a diario.
Veinte años después, volví a cruzarme con el aspirante a poeta. Frente a la pregunta de cajón, respondió:
–Estoy bien. Pero si me apretás mucho, grito.
Su vida había transcurrido de un modo "normal": lucha por la supervivencia, poeta sin éxito, algunos libros publicados, familia, hijos, precariedades varias, y cierta voluntad para sortear los despeñaderos de la hiperinflación y las privatizaciones.
El poeta contó de sus años de militancia, de una breve temporada en prisión, y de sus amargas experiencias con los escritores y la militancia de izquierda.
Abriendo el paraguas, pregunté:
–¿Y qué tenés contra los intelectuales de izquierda? ¿Arrojaste la toalla?
–Para nada. Mis convicciones y mi matrimonio se mantienen en pie. Pero afectivamente, creo que los intelectuales de izquierda viven autobloqueados: luchan por la liberación, y no pueden manifestar sus sentimientos. Y en lugar de amar a su mujer o a sus hijos prefieren amar al Che o a la humanidad. Se orinan entre todos. ¿No te parece patético?
Genio y figura, el poeta interrumpió el discurso y señaló un punto del café. Alzando la cabeza y las cejas, observó:
–Mirá qué linda luz entra por la ventana.
Los silencios delataron complicidad:
"¿Te acordás de aquella ocasión en casa, cuando preguntaste sobre mi viejo?"
El poeta contó que, finalmente, había conocido a su padre. El encuentro resultó tenso. Contó que el viejo, con los ojos aguados, le dijo algo así como "siempre te quise". Y que de su lado, no sintió nada. Que deseaba ayudarlo. Pero al manifestarle que le hubiera gustado ser un padre "normal", alzó una mano y no lo dejó seguir.
Tomado de: rebelion.org
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/06/16/index.php?section=opinion&article=021a2pol
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